sábado, 30 de noviembre de 2013

#Mézclate


me he presentado al concurso de Mézclate, ¿quieres leerlo? pincha aquí
Si os gusta, me encantaría que me votáseis, pero SOLO SI OS GUSTA que no quiero comprar votos ni nada jejej
Pasad un buen día =)

domingo, 24 de noviembre de 2013

Otra poesía en verso libre!!

-Sin título-


Pienso y yo misma me niego el pensar,
siento, y el mundo me ofrece la copa de la indiferencia,
hablo y ni el cielo me escucha.
Existo, pues, por desdicha y burla,
siendo sólo lápiz son lienzo y papel sin pintura.
Siendo seguridad con dudas, mas duda segura.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Mi otro yo - Cap. 14



-14-

Marta se sentía más tranquila desde que contaba con la ayuda de Ari para solventar los problemas de su doble identidad. A cambio, Marta ayudaba a Ari con las cosas de clase y ensayaba con ella los diálogos de teatro. Compartir aquel secreto hacía que pasaran mucho tiempo juntas, por lo que su relación se hizo cada vez más cercana.

Empezaron los ensayos importantes, la primera representación de la obra, esa que se dedica sólo a familia y amigos para que sean lo más críticos posible. Las tres chicas estaban muy nerviosas y por ello pasaban la mayor parte del tiempo juntas preparándolo.

-          “Silva, Silva! Te has quedado dormida
-          ¿Qué hora es?
-          Las 12, corre”
-          Vale, y ahí le tiras la camiseta a la cara y se apaga la luz.
-          Sí, creo que esta la tenemos controlada. ¿algún fallo, Paula?
-          Yo no he visto ninguno, ¿vamos a por la escena 5?
-          Claro, pásame el guion y a escena, chicas.

Ari cogió el texto y Tati y Paula colocaron el atrezo improvisado: un par de sillas y la mesa de la habitación. 
 
-          ¿Listas? – preguntó Ari y Tati asintió dando por empezada la escena
-          “¿Estás segura de lo que hacemos?
-          Sí, tranquila, nadie tiene por qué enterarse..
-          Pero, ¿y si se enteran? ¡¿Qué piensas decirles?!
-          Joder, Manco, no lo sé… No me líes, pensé que esto estaba claro..” Mierda, me he equivocado, era lo de “no te ralles, lo tengo todo controlado” y bla, bla, bla
-          Sí, pero vamos que no te preocupes. Venga, desde aquí, de nuevo.
-          Gracias, Paula, esta es la buena, lo prometo.
-          “Pero, ¿y si se enteran? ¡¿Qué piensas decirles?!
-          Joder, Manco, no lo sé… no te ralles, lo tengo todo controlado, ¿vale? ¿Confías en mí?
-          Claro que confío, pero no eres tú quien me preocupa, es ese poli que ronda el bar…
-          Yo me encargo de él
-          ¿qué vas a hacer? ¿no pensarás….?
-          No, no me líes pensé que esto estaba claro.
-          *Toc, toc*
-          ¿Quién es?
-          Soy Fer, ¿me abres?
-          Claro, ya voy” Abro, y ahora viene la escena de Fer y Silva y ya entra tu personaje otra vez, Ari.
-          Lo llevamos bien, ¿no? Yo creo que podíamos dejarlo aquí.
-          Estoy de acuerdo con Paula, además mi madre está a punto de llegar.
-          Pues será mejor que no nos vea aquí, con lo poco que le gustamos…
-          No es para tanto, le molesta.. bueno, ya sabes el qué.
-          ¿Que estés con chicas? Pues que no se preocupe que conmigo no tienes nada que hacer.. Jejeje
-          Bueno, eso lo dices porque aún no me he fijado en ti, que si yo quisiera.. a mis pies estarías..

Las tres amigas rompieron en carcajadas y recogieron rápidamente la habitación y salieron hacia el instituto a la última clase que les quedaba esa mañana.

La clase de relieve siempre era muy amena, ya que era su favorita y la profesora era la más amable de la escuela. Terminaron los trabajos que habían de presentar aquel trimestre y los fueron a guardar en el armarito de la sala para que no se estropeasen. 

-          Jo, ¡qué bien te ha quedado!
-          Gracias – se le sonrojaron las mejillas a Paula
-          ¿Quién es?
-          No sé, una chica cualquiera.
-          No sabía yo que te gustara el nudismo femenino
-          No empecemos, Ari. La profe dijo que dibujásemos tratando de mostrar el alma, así que una persona era lo más fácil.
-          Ya, pero ¿por qué desnuda?
-          Porque.. no sé, es más fácil combinar sombras en el mismo color que en varios…
-          ¿Y por qué una chica?
-          ¿Te quedas más a gusto si te digo que no quería ponerme cachonda al verlo?
-          Hombre, más tranquila me quedaría si no me pusieras esas curvas delante… a ti no te pondrá, pero a mí…
-          ¡Serás guarra!
-          Oye, que has sido tú la que ha sacado el tema… Jejeje

En ese momento llegó Tati a la puerta del armario para guardar su cuadro, las chicas se sorprendieron de que éste estuviera cubierto con una tela, así que esperaron a que Tati lo guardara para poder echar una miradita.

-          Ni se os ocurra – supo las intenciones de sus amigas.
-          ¿Por qué?
-          Venga, al menos dinos qué has dibujado
-          Mmmm No
-          No seremos una de nosotras, ¿no?
-          Jejeje No
-          ¿Las dos?
-          No
-          ¿tú?
-          No
-          ¿la profe?
-          No!

Así estuvieron todo el camino de vuelta a casa, parando sólo para despedirse de sus compañeros. Hasta llegar al punto donde se separaban cada una por un lado para ir a sus respectivas casas. Y allí Marta se preparó para recibir a Paula, aunque le había extrañado que no mencionase a Ari o a Tati que había quedado aquella tarde con su mejor amiga.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Te recomiendo...

Bueno, esta vez sólo os traigo una recomendación, es un fanfic que me encantó en su día.
Me encanta, hasta el punto que he intentado plasmar una escena en imagen (espero que os guste)

Se llama Una pija en la selva, un fanfic de Idana. (El trabajo es suyo, no mío, sólo os lo recomiendo =P)
tiene varios tomos (4 creo) y aquí os dejo mi intento de plasmar una escena de uno de ellos que no sé si es el 2 o el 3.

Espero que os guste el fanfic, ya me contaréis. ^^

martes, 5 de noviembre de 2013

Poesía - Mi almohada se ha cansado de abrazarme




                                    Mi almohada se ha cansado de abrazarme,
                                    me rehúye, aprendió de la maestra.
                                    Tú dejaste ese hueco en mi cama,
                                    pero más duele el que hay bajo mi pecho.
                                    Necesito aún de tu perfume,
                                   ¿mas por qué ha de pagar la almohada tu abandono,
                                    si ya se tragó las lágrimas el día de tu despedida?
Mi cuerpo pide a gritos tus caricias,
no las pueden reemplazar las sábanas
que me arropan para acallar tus recuerdos.
Lo peor es recordar tus labios
que irreemplazables atormentan mis ensueños
susurrando que ya tienen otro dueño.


Bueno, este es mi primer poema en verso libre, es decir, la primera vez que escribo sin pensar en métrica ni rima. Espero que os guste =)


Podéis dejar vuestra opinión en los comentarios o por twitter.
Que paséis un día genial y sonriáis!

lunes, 4 de noviembre de 2013

Lore y Sandra - cap. 14



Cap. 14

Las semanas pasaban felizmente entre noches abrazadas en el sofá y llamadas interminables, sin olvidar a los amigos y la familia, y manteniendo un fantástico promedio de notas en la escuela. Llegaron las fiestas de navidad, el momento preferido de Sandra, y con ellas, las listas de promesas para fin de año.

Lorena no acostumbraba a celebrar la navidad con especial ilusión, salvo por el hecho de no tener clase, podría prescindir de la fiesta sin problemas. Pero conocía a Sandra demasiado bien como para saber que ella sí querría celebrarlo por todo lo alto, así que salió a buscar un buen regalo y se rió pensando en cómo aquella chica cambiaba hasta sus costumbres más simples.


En el portal de Sandra.

-          ¿Sandra?
-          ¡Hola, rubia! ¿Qué tal todo?
-          Muy bien, ¿y tú?
-          Preparándolo todo para las fiestas
-          ¿No lo celebrarás con Lore?
-       Jejeje, no lo creo, ya sabes cómo es mi familia para estas cosas; “la navidad es algo sagrado para celebrar en familia, los amigos para el resto del año”
-          ¿Y no le importa?
-          Tengo entendido que no le gustan estas fiestas, así que… no creo que se enfade.
-          Bueno, tú sabrás.
-      Eso, que esto es una noche de amigas, que desde que nos hemos echado pareja, ya no quedamos a solas…
-        Tienes razón, vamos a buscas a las demás y esta noche nada de novios.
-         ¡Así se habla, rubia!

Sandra y Natasha no tardaron en encontrarse con sus amigos: Marina, Esther, David, Javier y Clara. Saludaron con un par de besos a cada uno y decidieron por unanimidad ir a tomar algo al bar de siempre.

La Góndola era un bar pequeño que ponía metal, punk, rock… y acogía a una gran variedad de personas algo extravagantes. Como el grupo de amigos siempre iba allí, se sentían en casa entre Rafa, el más punki de Palencia, y Peque, un hombre grande y fuerte que era conocido por contar los mejores chistes del mundo.

El camarero saludó a Esther con una gran sonrisa e invitó a una ronda de chupitos para celebrar el inicio de fiestas. Agradecieron el regalo y se sentaron a charlar en los bancos de la esquina.
Pasó la noche entre risas y canciones poniéndose al día en cotilleos y contando los planes de fin de año y las promesas para el nuevo. Llegó Sandra a casa a las 5 de la mañana muerta de cansancio, se metió en la cama sin siquiera quitarse la ropa y se quedó dormida casi al momento.

A la mañana siguiente, Sandra achacó el dolor de cabeza a la fiesta del día anterior, aunque sí se sorprendió cuando este continuó después de la ducha, ya que no bebió más que el primer chupito y un par de refrescos. No le dio demasiada importancia y continuó con su día con la mayor normalidad posible; Lorena estaba estudiando en la biblioteca y habían quedado allí a las dos para comer.
Sandra desayunó, terminó los ejercicios de clase y salió hacia la biblioteca. Por el camino se notó mareada y algo acalorada, pero aminoró el paso y siguió andando, “Me estoy haciendo mayor, ya no puedo ni con un día de fiesta. ¿Estarán igual las demás?” Le hizo gracia ese pensamiento.

Se acercó por la espalda de Lore y le susurró al oído, imitando una vocecilla ridícula:

-      Ese boli me hace daño, ¿por qué tanta tortura? Yo solo venía a ayudarte, ¿no tengo ya suficientes problemas?
-     Pobrecillo, casi me da pena – se giró y sonrió al ver a su chica – pero te has equivocado, es de Biología, no de mates
-          Que fallo… Bueno, discúlpate de todas formas y vamos a comer
-          Jejeje Perdón, librito, ya te guardo.
-          ¡No, no me encierres!

Sandra terminó su broma tras un leve golpe de Lore y salieron de la sala muy alegres.

Todo iba perfectamente hasta que un nuevo mareo casi hace a Sandra caer por las escaleras. Aunque esta no le dio mayor importancia, Lore empezó a preocuparse.

-          ¿Estás bien? ¿Prefieres comer en casa?
-          Estoy perfecta, no te preocupes, solo me duele un poco la cabeza.
-          Es que eres una cabezota.
-          Y tú la peor bromista del mundo… Jejeje
-          Serás mala – le dio un cachete en el culo y entraron riendo al restaurante.

Comieron tranquilamente, pero no lograron acabarlo. Sandra empezó a respirar con dificultad a la altura del postre y lo que se anunciaba como una fantástica velada, acabó en urgencias con una de ellas enganchada a una mascarilla de oxígeno.

-          Te dije que no estabas bien
-          En realidad solo me lo preguntaste
-          Pues eso – El gesto de preocupación del rostro de Lore no desaparecía por muchas sonrisas forzadas que esta pusiera, los médicos aún no habían dado un diagnóstico “Solo sus familiares” Aquel médico le estaba poniendo de los nervios tanto repetir la frasecita.
-          ¿Sabes ya algo de mi madre?
-          Estará llegando, tranquila.

Siguieron cogidas de la mano, Sandra sentada en la silla junto a la gran bombona de oxígeno y Lorena de pie, enfrente de ella. Mirándose son complicidad en una mezcla de preocupación e intento de indiferencia, con frases reiteradas de ánimo y minusvaloración del problema.

La madre de Sandra entró por la puerta y preguntó por la opinión de los médicos. Salieron de la sala ella y Lore en busca de este, dada la explicación de Lore de por qué no podía dar la información que pedía.

Tras volver, Lore entró directa a ver a su chica, pero la madre de Sandra se quedó en la puerta hablando con el médico en términos que la paciente no lograba entender.

-          Menudo comienzo de fiestas…
-      Bueno, así has pasado conmigo casi todo el día. Si no, no hay manera de verte más de tres horas seguidas.
-          Eso ya lo hablaremos cuando no tengas una máquina ayudándote a respirar
-       Ya, ni mi madre en la puerta jeje – trató de reír pero le provocó bastante tos y su cara volvió a un gesto serio a la espera de noticias.

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