lunes, 15 de enero de 2018

Nos quieren

Nos quieren rotos,
sin ánimo, sin futuro, sin pasión, sin ganas.

Nos quieren idiotas, crédulos, borregos y marionetas,
copias desgastadas sin color ni brillo,
despilfarradores de datos y parcos en creatividad.

Nos quieren huecos, vacíos, cansados a los 20...
Nos quieren mucho,
pero lejos,
a su alcance... solo si nos quieren.

Luego
que por qué no avanzamos,
que no valemos,
que no evolucionamos,
que somos la "generación perdida"...

y por qué la sociedad se estanca,
por qué las niñas de diez piensan como las de noventa,
por qué los niños siguen las huellas de sus padres,
por qué no se han cumplido las películas del futuro...

No interesa.
No interesamos...

No interesamos cuerdos,
no interesamos con el puño al aire y la voz rota,
no interesamos enterados, comprometidos y revolucionarios,
no interesamos humanos...

El futuro,
- SU futuro -
es de las máquinas
y parece que en la educación cada vez lo tienen más claro;
enseña más un robot bien programado,
que un alma que vuela con la estela de los soñadores.


"Las uvas podridas"

Y así se lavan las manos 
haciendo limpieza de esperanzas...


domingo, 14 de enero de 2018

Huellas borradas

Hoy vuelve la nostalgia
y solo quedan huellas
borradas en la nieve.

Tus suspiros rompen silencios eternos,
mis miradas traspasan fronteras prohibidas,
pero el lazo rojo del destino
no admite burdos nudos marineros…

Pobre el necio que cayó en la trampa,
ingenuo aquel que dio la vida
por un pasado más bien imperfecto.

Han pasado los años
y, de pronto, hoy descubro que jamás nos conocimos,
que nunca existió esa alma
a la que quise coserle la mía.

Hoy respiro tu ausencia con desgana,
acogiéndome a la ley del silencio,
para poder saborear los restos
de la musa maldita que nunca nos concedimos.


martes, 19 de diciembre de 2017

Miradas de futuro

Lo siento, maestra,
te equivocaste…
A día de hoy,
ni dos más dos son cuatro,
ni tres por dos son seis.

Han pasado los años
y tus reglas ya no miden
lo mismo que las mías.

Han pasado los meses
y tus temas ya no pesan
más que mis pesadillas.

Nuestros valores cambiaron,
y ya no sueño con tocar el cielo.
Te equivocaste,
las estrellas sí sonríen de día
y, a veces, incluso te cantan sus hechizos.

Pero maestra, no te confundas,
por mucho que haya crecido,
sigo teniendo
muchas dudas que preguntarte…

Dime,
si tres por dos son seis,
¿por qué cada dos por tres
es ella?
Si el orden de los factores
no altera el producto,
¿por qué sus brazos,
enroscándose en mi espalda,
me deshacen inmóvil
como nunca han hecho
los nudos de los míos?

Maestra,
explícame de nuevo
aquello de que
todos los problemas tienen solución.
O que los malos son los peores
y los buenos siempre ganan…

Lo siento, maestra,
no fui la alumna perfecta.
Pero aprendí lo más importante:
Los sueños,
a veces,
se hacen realidad…

El mío
vive a cincuenta kilómetros
y pinta las miradas de futuro.




lunes, 4 de diciembre de 2017

Música en modo menor

No escondas la cabeza cuando lloras,
no te laves las lágrimas, 
no borres el recuerdo 
que te trajo a la memoria... la lluvia.

No cierres las heridas abiertas,
no huyas de la magia que ofrecen,
no te dejes callar
cuando el alma vuela helada...

No sientas derrota en tu mirada,
no abraces corazas ajenas,
no deshagas el hechizo
que el arte... llovió en tu pecho.

Canta el grito 
que la obra susurra...
y que cada quien
baile la suya.

Emociónate, ríe, baila, vive, ¡vuela!... Sé pARTE!


lunes, 27 de noviembre de 2017

Tenías razón


Tenías razón, eso es lo que querías,
lo único que paraba tus golpes.
Sí, tenías razón….
Pero no en lo que tú piensas.

Tenías razón al principio,
cuando decías que no me merecías,
cuando dijiste que no eras bueno para mí…
¿por qué no te haría caso?
Para una sola vez
que tenía que haberlo hecho…

Tenías razón
cuando te llamaste monstruo,
la primera vez,
cuando decías que era todo culpa tuya…
Tú te hacías la víctima, lo sé,
pero fue lo único sincero
que salió por tus labios.

Y hablando de ellos…
tenías razón,
no volveré a besarlos
(ni los tuyos ni ningún otro),
no se lo contaré a mis amigas,
no saldré esta noche…

Tenías razón, cariño,
esto acabaría matándome,
pero te equivocaste en algo…
No fue el salir de noche
ni el volver sola a casa.
No fue el alcohol,
no fue el tabaco…

Fue la mano
que me sacó a bailar aquel sábado
en que decidiste pasar por mi bar
para cambiarme la vida.

Enhorabuena, amor,
al fin,
una promesa
que sí has cumplido.

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