martes, 19 de diciembre de 2017

Miradas de futuro

Lo siento, maestra,
te equivocaste…
A día de hoy,
ni dos más dos son cuatro,
ni tres por dos son seis.

Han pasado los años
y tus reglas ya no miden
lo mismo que las mías.

Han pasado los meses
y tus temas ya no pesan
más que mis pesadillas.

Nuestros valores cambiaron,
y ya no sueño con tocar el cielo.
Te equivocaste,
las estrellas sí sonríen de día
y, a veces, incluso te cantan sus hechizos.

Pero maestra, no te confundas,
por mucho que haya crecido,
sigo teniendo
muchas dudas que preguntarte…

Dime,
si tres por dos son seis,
¿por qué cada dos por tres
es ella?
Si el orden de los factores
no altera el producto,
¿por qué sus brazos,
enroscándose en mi espalda,
me deshacen inmóvil
como nunca han hecho
los nudos de los míos?

Maestra,
explícame de nuevo
aquello de que
todos los problemas tienen solución.
O que los malos son los peores
y los buenos siempre ganan…

Lo siento, maestra,
no fui la alumna perfecta.
Pero aprendí lo más importante:
Los sueños,
a veces,
se hacen realidad…

El mío
vive a cincuenta kilómetros
y pinta las miradas de futuro.




lunes, 4 de diciembre de 2017

Música en modo menor

No escondas la cabeza cuando lloras,
no te laves las lágrimas, 
no borres el recuerdo 
que te trajo a la memoria... la lluvia.

No cierres las heridas abiertas,
no huyas de la magia que ofrecen,
no te dejes callar
cuando el alma vuela helada...

No sientas derrota en tu mirada,
no abraces corazas ajenas,
no deshagas el hechizo
que el arte... llovió en tu pecho.

Canta el grito 
que la obra susurra...
y que cada quien
baile la suya.

Emociónate, ríe, baila, vive, ¡vuela!... Sé pARTE!


lunes, 27 de noviembre de 2017

Tenías razón


Tenías razón, eso es lo que querías,
lo único que paraba tus golpes.
Sí, tenías razón….
Pero no en lo que tú piensas.

Tenías razón al principio,
cuando decías que no me merecías,
cuando dijiste que no eras bueno para mí…
¿por qué no te haría caso?
Para una sola vez
que tenía que haberlo hecho…

Tenías razón
cuando te llamaste monstruo,
la primera vez,
cuando decías que era todo culpa tuya…
Tú te hacías la víctima, lo sé,
pero fue lo único sincero
que salió por tus labios.

Y hablando de ellos…
tenías razón,
no volveré a besarlos
(ni los tuyos ni ningún otro),
no se lo contaré a mis amigas,
no saldré esta noche…

Tenías razón, cariño,
esto acabaría matándome,
pero te equivocaste en algo…
No fue el salir de noche
ni el volver sola a casa.
No fue el alcohol,
no fue el tabaco…

Fue la mano
que me sacó a bailar aquel sábado
en que decidiste pasar por mi bar
para cambiarme la vida.

Enhorabuena, amor,
al fin,
una promesa
que sí has cumplido.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Me encanta

Me encanta
tu 'amigos para un rato',
tu 'quiero y no puedo'
(espera, que traduzco:
'puedes, cuando te da la gana') …

Me encanta
cómo tus para siempres
saben caducados,
cómo tú hipocresía
te mancha los labios,
cómo hasta tú
te pierdes en tus escusas…

Me encanta
cómo te aprovechas,
cómo vienes cuando quieres,
cómo finges cuando te interesa,
cómo actúas…
¡Y qué bien actuabas!

Me encanta,
de verdad, me encanta
ver cómo eres en verdad,
cómo ya no me creo una palabra,
cómo me has quitado la venda…
De un golpe
             de(s)gracia.


martes, 7 de noviembre de 2017

Rota...

Te alejas.
Con cada suspiro,
siento tú aroma más lejos;
tu piel se escapa del tacto de mis labios...

Te marchas.
De nuevo, no avisaste a nadie
y no sé si estoy preparada.
Tomaste la decisión por tu cuenta y riesgo,
pero el riesgo... lo pagamos todas.

Te quiero,
aún te quiero.
Ahora es lo único que tengo claro...
Y, supongo, que ya estoy esperando tu partida,
pero, si realmente vas a marcharte,
sin avisar, como siempre...

Por favor,
duele sólo lo justo;
es el primer año
que no me siento tu puzle roto.


martes, 3 de octubre de 2017

La raza inhumana

Debo de ser idiota,
porque me duele la sangre de otros,
los gritos de miedo e impotencia,
el horror en sus ojos...

Debo de estar loca
por no querer posicionarme
a favor de la violencia
con traje de seguridad
o de *fuerzas* de seguridad.

Debo de estar ciega
por no ver el favor que nos hacen,
por no pintarme su bandera
y no querer mirar hacia otro lado.

Debo de ser una ingenua
por creer que esto no es la respuesta,
que siempre hay opción al diálogo,
que la política valía para algo...

Yo sé cómo me quieren,
pero nunca lo he tenido más claro;
el gobierno que nos rige
es completamente inhumano.


martes, 26 de septiembre de 2017

Muerto de amor

Te acercaste a su piel,
como un marinero perdido,
y le llamaste
sirena.

Te enredaste en su pelo,
y jugaste a rayar su coraza
hasta que ella
fue perdiendo la voz.

Como quien no quiere la cosa,
le arrebataste su mundo,
imponiendo
tus realidades a medias.

Convertiste en pesadilla
cada viaje hacia sus labios,
le dejaste sin aire,
perdonaste sólo su burbuja...

Y desalojaste el fondo del mar
hasta que sólo te tuvo a ti.

Estaba loca por ti.
O más bien,

la volviste loca.

Ahora dices
que morirías por ella,
y yo sólo espero
que te des cuenta
de que es tu amor
– Tu versión ceniza de amor,
tu amor caduco de letra pequeña –

Que eres tú,
y sólo tú
lo que le está quitando la vida.



jueves, 7 de septiembre de 2017

Sin editar - Tempranillo de otoño

Quiso ser pájaro
y conquistar el cielo
al que no llegaban sus ramas.

Quiso volar sobre las nubes,
abrir las alas;
ir, por una vez,
de cara al viento.

Quiso dejar atrás raíces
y recorrer el mundo...

Quiso ser pájaro,
ser libre,
ser alguien...

Y aquel temprano árbol de otoño,
dejó caer
su primera pluma.

martes, 29 de agosto de 2017

(In)diferente

Me estoy comiendo las ganas
de romper las paredes de este zulo
a puñetazos.

Descomponer la gama de colores,
que choca con mi ventana,
y pintar un cuadro
tan abstracto como pueda,
para hacerme el importante...
El diferente...

Una sombra más
con antifaz de interesante.
Para contar que no veo nada,
que no puedo abrir los ojos.

jueves, 10 de agosto de 2017

Que escuche el alma


Que escuche el alma.

Ahora que no quedan voces en el desierto,
que tenemos metralla en los oídos
y sólo buscamos volver al agua del que nos echaron…

Dejar atrás aquel oasis sólo fue
el primer paso de la lucha,
pero la lluvia ya no moja suficiente
y a este pez diseccionado
le faltan agallas para alzarse contra el mundo.

Que escuche el alma.

Todos los relojes ignorados lanzan sus horas al aire
y el cielo huele a que ya es demasiado tarde.

Las calles cantan sus ritos funerarios
al son de las pisadas sin tiempo, sin ganas, sin meta...
Ya sólo el loco busca una salida
mientras, los arcenes queman pasado
y a esta podrida brújula
le falla la puntería buscando el monte…

Que escuche el alma.

El corazón se quedó ciego bajo las vendas,
la razón afónica por no ser escuchada,
las miradas nunca estuvieron tan vacías.

La música se ha terminado,
el cantante quedó mudo ante las llamas.
Ningún verso tiene nombre.
No hay motivos para proclamar al alba…

Cuando un poeta llora,
el poema…
      cal(l)a.
 


sábado, 29 de julio de 2017

De colores

Estamos hechos de colores
aunque lo nieguen.

No nos busques las líneas,
no desesperes,
somos los trazos de la paleta:
sin sentido, pero llenos de poderes.

Hemos roto los esquemas
demasiadas veces,
el alma no está hecha de dobleces,
sólo es arte convertida en ente.

Vamos vagando por los tonos
sin un borrador de fondo,
empujando un poco más el horizonte
para dejarnos caer en el césped con aplomo.

Estamos hechos de colores,
¿no lo sientes?
Somos la mancha de la historia,
la oveja negra del rebaño…

Somos una gama de ilusiones,
con todo lujo de contradicciones,
somos poetas:
malabaristas de emociones

martes, 25 de julio de 2017

Poetas

Todo gran poeta
busca desesperado su musa
en playas,
en montañas,
en parques…
quizás en el fondo de un vaso de vino
o en un litro de cerveza helada.

Todo gran poeta
busca desesperadamente un rincón secreto
una guarida,
un lugar donde perderse a escribir;
el mejor escondite de la realidad,
algo solamente suyo,
oculto,
aislado,
tranquilo…

Todo gran poeta
busca.

Todo gran poeta
anhela.

Todo gran poeta
envidia…

eso que yo encontré en tu mirada,
eso que tú dejaste en mi voz,
la libertad, que esconden tus abrazos...





viernes, 14 de julio de 2017

Pongámonos ciegos

Hay noches
en las que borro los sueños
por miedo
a que al ver la realidad,
se tiñan de idiotas
y los tilden de frágiles.

Sueños
que hablan de risas,
de un futuro brillante,
de un mes sin tu ausencia…

Hay días
en los que el sol nos da la razón
y nos concede 5 minutos más
antes de cegarnos
para que el mundo
no parezca tan cavernícola…

Por días como esos,
por noches compartidas,
por realidades ciegas
y deseos mudos…

Por sueños
que son poesía...

¡Alcemos los versos!



domingo, 2 de julio de 2017

Cadáver exquisito con @Sandraggo

Una vez más, Sandra y yo nos lanzamos con esta técnica para hacer cosquillas a las musas y que nos traigan nuevas ideas. Para el/la que no sepa cómo funciona; un cadáver exquisito consiste en que una empieza con un verso, lo tapa, y la otra continúa el poema sabiendo sólo la última palabra del verso anterior (y así hasta que se acaba la hoja). 

Hay veces que basta una mirada
Siempre huyendo del horizonte
Tan inmenso que deseas perderte en él.
Perdido justo frente a la meta
¿y qué más da si esta vez no llegas?
Eres eso que siempre quisimos
También odiamos, amamos y perdimos
Y el tiempo no camina de espaldas
Vale, puede que esto no tenga sentido
Y acabó como todo... De repente


VdB Rock 2017

martes, 27 de junio de 2017

Mi primera vez - #HistoriasConOrgullo

Me miro al espejo una vez más. Alzo los brazos, arqueo las cejas, vuelvo a ponerle muecas a esa payasa que tengo delante. Nos reímos un rato juntas por lo escotado de la blusa que nos regaló la abuela.  

Me pruebo una de mis camisas, ya van cuatro cambios de ropa en media hora. Gana la camisa nueva, esa del grupo de moda de hace 20 años, negra por supuesto. Saco el collar de púa que conseguí en el concierto. Ahora sí.

Doy una vuelta, me miro el culo... Me empiezan a quedar grandes estos vaqueros. Mi cinturón de calaveras y arreglado.

Abro otra vez el armario (ironías de la vida), busco ese sombrero de rayas y por el camino alcanzo las converse. Me las ato con mis nuevos cordones de arcoíris, me pongo la mochila de Shane que me hizo a mano mi niña y le guiño el ojo por última vez al pivón del espejo. Cariño, estás hecha una bollera.

Salgo de la habitación más feliz que nunca y veo a mi madre en el salón, leyendo, como siempre.

- Adiós mami, voy ya a la estación, vuelvo en unos días.
- Pásalo bien en Madrid, cielo. ¡Ah! Y cuidaros San y tú, no estéis mucho de fiesta. 
- Tranquila que yo la cuido.
- ¡Qué orgullo de hija! Disfrutad mucho de vuestra fiesta.
- Gracias mamá, te quiero.
- Y yo a ti, muchísimo más.

jueves, 22 de junio de 2017

Feliz día de la música

Donde descansan los míos
y el sol nunca se pone.

En el rincón de siempre,
al que sigue sin llegar la luz.

Entre las promesas
y los disparates.

En aquel suspiro
al que llamamos hogar...

Locura,
te espero donde siempre
con las alas listas
para salvar el día.

(¡Camarero, suba esa canción!)


jueves, 15 de junio de 2017

Haiku - Vacío

Vuelve a llover;
sobre los charcos,
se diluye la luna...
 
 

It's raining again;
over the puddles,
the moon is vanishing...

domingo, 4 de junio de 2017

Sin editar - Presente

Quiero
recoger cada sonrisa perdida
                   y convertirla en sueño;

dar forma a las estrellas,
para dibujar esa constelación
                   que te inventaste;

convencer a las nubes,
para pasarnos la noche
                   jugando a las películas...

Hacer
de tu mundo imaginario,
                   nuestro mejor presente.

viernes, 2 de junio de 2017

Cara o cruz

Yo perdí la razón
el día que cogiste mi mano.

Dejé los singulares junto a las dudas
en aquel paragüero de la entrada,
me salpiqué de algún que otro verso contagioso
para aferrarme a la sonrisa
que prometía aquel cuaderno de tapa verde..

Empecé a seguir la música,
como me enseñaron las películas,
y terminé colgada de tus acordes,
tarareando melodías junto a la cama...

Dibujé nuevas metas
allí donde se unían nuestros sueños,
para olvidar los motivos,
para atesorar la magia.

Le lancé una moneda al futuro
jugándome la suerte en un todo o nada;
cara, te quedas conmigo
cruz, giramos la moneda...
La partida más importante hasta la fecha,
¿juegas?

domingo, 21 de mayo de 2017

Te recomiendo...

Me he topado por facebook con esta maravilla de vídeo-poema y no quería dejar pasar la oportunidad de recomendároslo. No sé quién es la poetisa, no sé el título del poema y no tengo ni idea de si está publicando o de cuándo es. Pero lo que sí sé es que me ha encantado y me parece una maravilla digna de compartir, espero que os guste tanto como a mí.

 

PD: Según comentarios en el vídeo, esta artista se llama Magdalena Shánchez Blesa

sábado, 13 de mayo de 2017

Cierro los ojos



Cuando cierro los ojos,
cuando me doy la vuelta
y, por un segundo,
bajo la guardia…

el mundo acelera el pulso,
corre a contra latido
y vuelvo a empezar el viaje
con el pie izquierdo.

Esta vez, al menos,
espero no tropezar
con las mismas piedras

(quizás tendría
que haberlas apartado del camino).






miércoles, 10 de mayo de 2017

Garabatos

Hablemos hoy de un amigo mío al que le pasó algo increíble; esta historia es cierta y puede pasarte a ti, así que atenta y déjate llevar por la historia de Leo, el grafista.

Leo era un chico alto, delgado, con algún que otro músculo definido y barba retocada de pocos días, tenía el pelo negro como el carbón y unos ojos color aceituna sobre los que destacaba un pequeño puntito negro en el iris izquierdo; nariz recta y pequeña, orejas algo puntiagudas y unas grandes manos siempre llenas de heridas. Leo era posiblemente el chico más guapo que hubiese visto y, por supuesto, el más simpático. Paseaba por las clases con un cuaderno en la mano, al que se notaba cómo iba perdiendo hojas con el paso de los días y cómo alguna nueva iba apareciendo tras la portada.

Siempre que le preguntaban por su libro, él decía que no eran más que garabatos, nada que mereciera la pena enseñar. Obviamente, yo no pensaba dejar que se saliera con la suya sólo por ser el más guapo del instituto, así que insistí cada día a la hora de comer en que quería ver sus garabatos.

A base de insistir (y quitarle algún que otro postre), conseguí que Leo posase el cuaderno sobre la mesa y lentamente, como quien abre el cofre de un pirata, me mostrase sus dibujos.

No tengo palabras para describir aquello, Leo creaba con una única línea que jamás llegaba a tocarse, auténticos personajes de cómic; superhéroes, villanos, personajes de películas… Todo lo que veía podría ser plasmada en aquellas hojas con líneas finas y colores primarios.

- ¿Me harías uno a mí? – Pregunté tímida sin apartar la vista del cuaderno.
- No puedo – dijo él sin más.
- ¿Por qué no?
- No sé qué dibujaré, me dejo llevar y el papel me va diciendo por donde seguir, no sé explicarlo mejor – Se encogió de hombros.
- Bueno, pues si alguna vez me dibujas, quiero verlo.

Sabía que era tímido con aquel tema, por lo que no quise insistir más, pero aquel dibujo me impresionó demasiado como para dejarlo pasar. ¿Cómo lo hará?

Pasaron los días y Leo me empezó a enseñar sus nuevos dibujos; cada vez había más detalles, pero todos eran de animales: libélulas, mariposas, erizos, arañas, leones, lobos, un puercoespín…

- ¿Por qué sólo dibujas animales? Yo vi tus superhéroes, eran una pasada. No me malinterpretes, esto es genial, pero ¿por qué sólo animales?
- No sé, me apetece dibujarte y cuando lo hago… bueno, eso es lo que sale.
- Jo, ¿y qué digo a eso? ¿Gracias? Son preciosos, en serio, pero no tienes que dibujarme a mí, dibuja para ti y yo lo veo luego, seguro que te lo pasas mejor… De eso se trata, ¿no?

Leo aceptó la oferta y volvió a pintar para él mismo, a mí me enseñaba los que más le gustaban y me regaló algún que otro animal más, un par de corazones, estrellas de cinco y siete puntas, trísqueles…

- ¿Por qué me regalas estos dibujos?
- Porque son tuyos
- ¿Míos?
- Sí
- No te gustan las palabras, ¿eh? – le guiñé el ojo – ¿una pequeña explicación?
- Cuando te conocí compré un cuaderno, todos los dibujos de ese cuaderno son tuyos, así de fácil.

Siempre me dejaba sin palabras, soltaba esas “bombas” y se iba a su maesa a seguir dibujando. Jamás me acostumbraría a ello, así que decidí imitarle; compré un cuaderno, le puse su nombre y empecé a dibujar. Nada de lo que intentaba tenía sentido, pero no me rendiría tan fácilmente, si acababa una hoja, pasaba a la siguiente. Pasaron los meses y yo había conseguido llenar más de medio cuaderno, a cambio él me había dado 45 dibujos, quería darle algo a cambio.

Miré detenidamente los dibujos de animales, todos se parecían en cierto modo… Miré mi cuaderno; líneas al azar, aparentemente. Volví a os dibujos. Mi cuaderno. Sus dibujos. Mi cuaderno… Mis ojos volaban por las hojas, empecé a seguir las líneas con la mirada, ¿dónde empezaban aquellos dibujos? Vi algo extraño…

Al día siguiente llevé a Leo a la mesa del aula de plástica, con la mesa más grande de la escuela, tenía que contarle algo.

- Mira
- ¿El qué?
- Tus dibujos
- Son tuyos
- Bueno, los que me has ido dando
- ¿Qué les pasa?
- Les falta algo
- Si no te gustan, sólo dilo
- No es eso, bobo. Sólo mira
- No veo nada
- Aggg mira que eres terco. ¿Cuántas hojas tiene tu cuaderno?
- 100
- El mío igual
- ¿El tuyo? – el pobre no entendía nada (aún)
- Sí, mira – le enseñé el cuaderno que había llenado de garabatos. 55 hojas llenas de dibujos.
- Pero eso no es nada, son sólo garabatos
- Así llamabas tú a los tuyos hasta no hace mucho
- Pero…
- Lo sé, no sé dibujar, bromeaba. Aun así, quiero darte el cuaderno

Leo miró mis garabatos y los suyos, giró la cabeza hacia mí y, al igual que había hecho yo hacía no tanto, intercaló la mirada de sus dibujos a mis hojas rayadas.

- No puede ser – dijo boquiabierto

Estaba claro que él también lo había visto. Colocó con cuidado sus dibujos en el centro de cada hoja, lo miró a trasluz… Aquello era algo.

- ¿Puedo? – Dijo señalando mi cuaderno
- Claro, es tuyo ahora

Arrancó las hojas con cuidado, las colocó en orden y formó un rectángulo.

- ¿Es todo lo que has dibujado?
- Sí

Pegó las hojas entre sí con algo de celo, miró sus dibujos y los fue poniendo por debajo, cuando creía que había encontrado su sitio, ponía una pequeña tira de celo por detrás. Unas horas después, teníamos una hoja de aproximadamente un metro cuadrado llena de celo y recortes de papel. Leo la levantó, yo le miré

- ¿Ahora lo ves?
- Es increíble
- Ya no son sólo garabatos, ¿verdad? – dije con cara de orgullo
- Nunca lo fueron

Frente a nosotras, contra la luz de las ventanas, nuestras inocentes líneas infinitas formaban la silueta de dos personas abrazadas, rodeadas de animales, con corazones enormes en el pecho y un par de tréboles de cuatro hojas en el cuello.



- ¿Es quién yo creo? – preguntó Leo con un brillo en la mirada
- Sí, es ella. Es el mejor retrato que nos podías haber hecho – le abracé

Leo agradeció mi elogio, me regaló el cuadro y se marchó, nunca volví a verle, pero de vez en cuando, cuando cojo un cuaderno y hago garabatos, recuerdo sus últimas palabras:

- Nunca dejes de soñarla, la vida, juntas, es infinita








Gracias a Juan Carlos Marek 
por las ilustraciones, espero que os gusten.

miércoles, 3 de mayo de 2017

El sentido de la vida

Me sobran las manos
si no puedo tocarte,
¿cómo era eso
de acariciar otra piel que no es la tuya,
un cuerpo que no encaja,
o un pelo que no invita a perderse?

De nada me sirve el oído
si ya no canta el viento tu canción favorita,
si se han callado los pájaros
hoy que ya no sale el sol de tu mirada.

Que se quede quien quiera con mi lengua,
pues yo ya no saboreo el cielo…
ese que tú me regalabas.

No quiero rosas
que ni secas huelen,
porque tú eras el perfume de mis noches,
y de mis despertares.

Que apaguen las luces,
que cierren mis ojos junto a los tuyos…

Perdamos el sentido, (o) la vida…

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