Poesía social

Grito ahogado
El mar, con voz ronca y cansada,
en el romper de las olas,
protesta en nombre de la vida…

Una vida moribunda entre las aguas,
cuyo funeral presiden
peces de plástico viejo.

Los rayos de un sol kamikaze
iluminan el camino tras el túnel
y la vida, más que sucia, exhausta,
emprende el viaje sin retorno
al mundo más allá de la cascada…

La rabia, en su extraña forma de espuma,
expande su horror por las rocas
y espera, ingenua e ilusa,
que llegue al cielo su grito,
que lo oiga el género humano,
que frene el puto asesino
que tanto daño ha causado…

Una vida moribunda entre las aguas,
cuyo funeral presiden
peces de plástico viejo.

Las olas no gritan “auxilio”,
prefieren salir a la tierra,
plantar cara a su verdugo
y, mirándole a los ojos como iguales,
levantar el puño y jurar venganza.


Manchas de sangre
Manchas de sangre
allá donde piso,
manchas de sangre
bordeando mi camino.
¿Soy yo o el asfalto?
La verdad,
no estoy muy seguro…
Pero ¿por qué han de sangrar mis pies
si aún soy sólo un niño?
Lágrimas rojas,
de un rojo dañino,
mar de catástrofes…
Me quedo en mis libros.
Manchas de sangre
en todas las aceras;
el pobre que pide,
el hombre de traje
que espera impaciente a un tren que no llega.
Manchas de sangre
por recuerdos rotos;
la vieja que llora,
el perro lazarillo
que, en un despiste del hombre, perdió su correa.
Lágrimas rojas
de un rojo dañino,
mar de miseria…
Me quedo en mis libros.
Manchas de sangre
por la llamada “cultura”,
manchas de sangre
por lo que ES tortura.
No soy yo, ni el asfalto,
son mentiras.
Ahora, al fin, lo veo claro;
no son mis pies los que sangran,
sino sus manos….
 
 
It’s not what it seems
but what then?

How am I supposed to know
what the hell is reality
when all my leaves
have left me?

Who can really pretend
to see me smiling
when I’m completely drowned
under my own swamp?

I’m off.
I’m over.

Stop throwing dead flowers
to my stinky stage,
lights are already turned down
and make-up has gone away.

I’m so tired of illusions,
of pretending to be
I don’t know who
trying to get
I don’t care what.

It’s off.
It’s over.

There is no tree without big roots
and mine have been stolen.
 
 
Estoy a un paso de tirarme al vacío
y que sea lo que la gravedad quiera.
A un salto de esquivar la cordura
y acabar con tanto interrogante.
Estoy a un verso
del extremo opuesto de mis musas,
bajo amenaza de artista
y laureado con tiempo de menos entre las uñas.
Pero, por algún motivo,
aun no me he lanzado al vacío,
ni he querido nunca de gravedad.
No he saltado para esquivar locuras
y estoy en trámites de pacto con las musas,
para decorar el laurel
con alma y pintura de luto,
en verde esperanza.
No,
no me creo valiente,
ni piloto,
ni capitán,
ni visionario…
No tengo más fuerza en mis brazos
que la que el sol me regale
y mi pecho se escabulle
entre esternón y médula
para no asistir a las reuniones
de ilusionistas anónimos.
Me falta un paso
para acabar el camino,
pero de momento
seguiré dando rodeos…
 
 
Siempre en tela de juicio,
siempre sin argumentos…
Dos golpes son un saludo,
un abrazo una mentira;
y un te quiero,
una blasfemia.
Sólo conoce un idioma,
sólo le importa su lengua,
llega armado hasta los dientes;
¡cuerpo a tierra!
Nunca rota entre sus brazos,
nunca entera entre trincheras...
¡Qué plan tan descabellado
querer atarse
           a su escudo
para frenar su ponzoña!
Veneno metálico en sus manos,
polvo maldito en mis huesos…
¡¡Piedad,
clemencia!!
¿Para cuándo mis refuerzos
en esta eterna condena?
 
 
Mi pueblo muerde el hambre
entre sus manos sucias.

La lucha
ya no afecta a sus deudores,
mas sí a los “daños colaterales”
en que nos hubieron convertido…

Mi pueblo muerde el hambre
entre sus manos cansadas.

Nos sangran heridas que nos son nuestras;
sangra la infancia encarcelada,
el prometido descanso que no llega
la tan ansiada paz que nos quitaron...

Mi pueblo muerde el hambre
entre sus manos ajadas.

Porque en primera línea de batalla
nos dejan sólo a los peones
y aquí
no hay “enroque” que valga…



 
Otra tormenta
que cala hasta los huesos
y hace de su pecho
un mar
donde nadie habita.

Nuevo día, misma cárcel;
vive esposada a una piel
que no siente suya...

Se piensa “nadie”,
se sabe rota.

Ya ni es, ni está, ni se parece
a esa que sonríe en las fotos;
se hizo tan pequeña,
tan ilusa,
tan indefensa,
tan vacía,
tan nada…

Otro disparo,
y ella
abrazó las balas
como salvavidas.
 
 
Me has pedido que te ignore,
que no te hable,
que no te nombre.
 
Pretendes que cruce los brazos,
que no pelee,
que permanezca inmóvil…

Intentas cortar mis alas,
podar mis ramas,
volverme dócil.

Pero si tanto me odias
córtame la lengua,
arráncanos las voces.

Te enfrentas a un pueblo obrero,
llegó el momento
de dejarse de sobres. 
 
 
Ven,
ven a verme y hazlo como he venido yo;
nada de trajes,
nada de corbatas
y nada de miedos.

Ven,
con las manos vacías, como vengo yo.

Ven,
que yo sólo quería volver a mi casa,
¡encontrar un hogar!
Ese... como el que me han quitado.

Ven,
y déjate de vallas, joder,
de mierdas puntiagudas
que se te clavan en el alma;

déjame ser libre,
ser yo,
ser persona...

¿Acaso valgo menos que tú?

¿Por qué?

¿Por el color de piel?
¿Por de dónde vengo?
¿Por lo que como?
¿Por lo que soy?
¿Por lo que creo

¿POR QUÉ?

Dame un motivo.

Y no,
no lo llames refugiado,
¡que te falta el bigote, joder!

Te falta el bigote...
y a mí el gas,
porque el mechero...
el mechero ya se ha gastado,
y el fuego...
el fuego lo he soplado, cabrón...
 
 
Destruyamos las barreras.
Que les den a sus motivos;
sus “razones”
apestan a una igualdad ya muerta,
asesinada,
por motivos de guerra.
Las verdades
salen hoy a la calle
desteñidas de creencias,
de SUS creencias.
Yo no quiero frases,
tatuadas en espaldas
que ya nadie mira…
Por mucha paz que prometan,
si no se gritan,
si no se luchan,
si no se sienten…
da igual la lengua en la que estén escritas,
nadie llegará a entenderlas.
Abramos las jaulas.
Que cada cual con sus alas
elija el rumbo con mejor brisa.
de vuelta a casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo más leído