lunes, 29 de febrero de 2016

Magia



Echo de menos la alegría que solías crear de la nada y que yo iba recogiendo a tu paso. Cuando tus manos buceaban en mi pelo y yo cerraba los ojos para que no se escapara esa sensación…  Saber que era tontería mirarte a la cara mientras hablabas, porque siempre tendrías la mente en otro sitio y no te darías cuenta... Que nunca cogerías el móvil a la primera, porque da mala suerte, o que los besos con lengua hay que reservarlos para las noches de luna durante el invierno.

Echo de menos la casita del árbol donde escribiste nuestra primera aventura en la playa; aquel dibujo que trazaste con tinta invisible y aseguraste que se te había secado el boli y nunca podría ver la obra acabada…

Sí, definitivamente estabas loca, pero nadie en su sano juicio podría haber hecho de la magia algo tangible y habría vivido para contarlo.



miércoles, 24 de febrero de 2016

Salvavidas



Otra tormenta
que cala hasta los huesos
y hace de su pecho
un mar
donde nadie habita.

Nuevo día, misma cárcel;
vive esposada a una piel
que no siente suya...

Se piensa “nadie”,
se sabe rota.

Ya ni es, ni está, ni se parece
a esa que sonríe en las fotos;
se hizo tan pequeña,
tan ilusa,
tan indefensa,
tan vacía,
tan nada…

Otro disparo,
y ella
abrazó las balas
como salvavidas.


sábado, 20 de febrero de 2016

Reliquias



Declaraciones inventadas
de un hada
al oído susurrado de su amante.
El valor del oro
ya gastado,
de la antigua historia
de este pirata de dos piernas
que aun sin parche en el ojo
sigue estando ciego.
Tesoros que guardar bajo la cama,
desconfiando
hasta de la caja fuerte.
Una entrada sin cobrar
a los restos perdidos de la Atlántida,
convertidos hoy
en museo submarino.
La cordura del artista
que se fue a conocer mundo
y vuelve 20 años después
como gran exclusiva de la noche…

Estas
u otras mil reliquias,
perderían cualquier valor,
al batirse en combate
con la luz,
que acaricia
tu mirada.

Y si las púas fueran
moneda de cambio,
en esta batalla,
apuesto mi música por tu sonrisa,
pues por perder,
por ella,
perdería hasta el habla. 


lunes, 15 de febrero de 2016

Revolucionaria




Se le ilumina la cara cuando lee poesía, tanto que parece latir en versos y respirar en estrofas (cuartetas, supongo, para no hiperventilar o, tal vez, sea un soneto y esté guardando el aliento mientras hablamos).

Cuando susurras en su oído un poema de Benedetti, puedes notar cómo su piel te llama a abrazarla y se le tensa el alma queriendo salir a besarte…

Ha guardado en sus cuadernos la cura para el mal de amores, pero dice que no rima y por eso no sale de su cajón (de momento).

Trata de no mostrarlo, pero sonríe al leer pareados con palabras inventadas, al recitar trabalenguas como juegos de lógica y al intentar traducir a Edgar Allan Poe sin saber nada de inglés.

Dice que no se considerará nunca poeta, que ella no escribe, ni siente intensamente, ni sabe de tierras lejanas donde perderse con su libreta…

Pero ¿qué queréis que os diga? Si a sus 12 años ya le brillan los ojos entre las hojas gastadas de estos poemarios… Sé que algún día revolucionará los versos con un estilo propio…

Y si no, al tiempo…


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