Sé que es una excusa muy vista,
sé que tenemos otras mil razones,
pero
¿cómo pueden no verlas por sí mismos?
¿Por qué nos vemos obligados
a seguir hablando de ello
cada día?
¿A luchar
por lo que ya debería ser nuestro,
a quitar vendas de unos ojos
que ya se han acostumbrado al odio,
a levantar heridas,
a hurgar en la llaga…?
¿Por qué?
¿Cuántas veces habrán dicho
que si no tenemos ya suficiente?
¿Qué más quieren?
Si tienen sus desfiles,
sus leyes
y hasta sus películas….
¿Qué más quieren?
¿Cuántas veces,
nos hemos tenido que defender?
A base de ejemplos
de las mil y una noches
que no nos han dejado dormir;
a base de desnudarnos
una vez más
y enseñar dónde nos han dado más fuerte,
cuáles son nuestras partes más débiles…
En pleno siglo XXI,
en una sociedad civilizada,
donde la igualdad ya existe
según los periódicos
siempre y cuando no abras todas las hojas.
En pleno siglo XXI
aún son muchos los que sienten
que deben esconderse para sobrevivir;
que buscan tapaderas,
mentiras,
excusas,
historias,
puñales a su propio pecho,
sangre sobre sus diarios,
otra muerte
en las líneas que nadie lee de la prensa...
¡Si el amor ya había ganado!
Si ya estábamos fuera,
ya se “aceptaba”…
En pleno siglo XXI
y sigue habiendo
quien jode la partida
por una inocente carta…
Pero desde aquí te advierto:
mi vida,
nuestra vida
no es,
ni será nunca
parte de tu juego.
Por las historias que rondan tu mente. Por las ganas de cambiar el mundo. Por las rimas. Por la música. Por el arte... El primer puercoespín enamorado de las letras comparte sus cuadernos de poesía. Cuidado, puede ser muy dulce o utilizar sus púas.
domingo, 5 de febrero de 2017
En pleno siglo XXI
Etiquetas:
lgbt,
poesía,
poesía social,
rabia,
reflexión
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Ahora me toca leerte a mí, soy todo... ojos, supongo: