Se escondió en la ausencia de palabras,
en los silencios vacíos.
En la torpeza de las miradas esquivas.
Nos consumió sin saberlo,
como un fantasma invisible,
siempre al acecho, desapercibido, incansable...
Se metió en nuestra piel
y nos quemó desde dentro
helándonos el alma y comiéndonos los anhelos.
Hizo jirones las sonrisas,
desarmó nuestras trincheras
nos dejó a solas frente el abismo.
Lo sentimos cuando abandonó nuestro cuerpo
hoy solo armazón inservible
desprovisto de vida y de fuerza.
Cuando ya era tarde...
El miedo se había llevado las batallas
pero nos había dejando
en plena guerra.
Por las historias que rondan tu mente. Por las ganas de cambiar el mundo. Por las rimas. Por la música. Por el arte... El primer puercoespín enamorado de las letras comparte sus cuadernos de poesía. Cuidado, puede ser muy dulce o utilizar sus púas.
viernes, 24 de abril de 2020
Sombras
Etiquetas:
cuarentena,
miedo,
noche,
poesía,
poesía social,
social
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Lo más leído
-
Que escuche el alma. Ahora que no quedan voces en el desierto, que tenemos metralla en los oídos y sólo buscamos volver al agua ...
-
Beso de Luna Se hacía tarde y Esther estaba batiendo su propio record; menos de 10 minutos para ducharse, vestirse, peinarse y sa...
-
Mi pueblo muerde el hambre entre sus manos sucias. La lucha ya no afecta a sus deudores, mas sí a los “daños colaterales” en ...
-
Me has pedido que te ignore, que no te hable, que no te nombre. Pretendes que cruce los brazos, que no pelee, que permanezca ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Ahora me toca leerte a mí, soy todo... ojos, supongo: