Como apagar las luces en pleno invierno
y quedarse a oscuras el día entero,
imaginando jugar a ser invisibles.
Como soplar la última vela de la tarta
y esperar a que se vaya el humo,
para asegurarse de que se cumplirá el deseo.
Como apurar cada segundo
antes de salir de la cama y correr a la ducha,
casi con el edredón puesto.
Como volar con Peter Pan y los niños perdidos,
sin tener que rebuscar la magia
en el más recóndito de los recuerdos.
Como perderme en aquel castillo
donde sólo tú y yo
cabemos.
Por las historias que rondan tu mente. Por las ganas de cambiar el mundo. Por las rimas. Por la música. Por el arte... El primer puercoespín enamorado de las letras comparte sus cuadernos de poesía. Cuidado, puede ser muy dulce o utilizar sus púas.
domingo, 8 de enero de 2017
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Ahora me toca leerte a mí, soy todo... ojos, supongo: