lunes, 3 de diciembre de 2018

Sin editar - El color de la música

Dejaron de escribirse versos en la arena
y el mar perdió la poesía.

Dejaron de rimar momentos con despedidas
y la sal se tiñó seca de caricias.

Dejaron de jugar en los charcos
y la lluvia perdió su fuerza.

Nos olvidamos del habla
y silenciaron los parques y los columpios.

El futuro culpó al pasado
el tiempo se enredó en excusas
en los relojes se hicieron añicos las horas...

Un viejo visionario se acercó a la barra,
alzó el bastón blanquecino sobre sus gafas negras
arrancó el tocadiscos de la entrada
y volvió a sonar la música.

Las playas estallaron en versos,
el mar trajo oleadas de vida,
la lluvia bailó junto al fuego
y el ciego reconoció al momento
el sonido de la vida,
con todos los colores de su magia.


Foto de Iván Erre Jota


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