miércoles, 2 de febrero de 2022

Apre(he)nderme

Aprendí a dormir en la soledad de esta cama,
en el refugio frío de mi almohada,
en el abrazo fantasma de la sábana.

Aprendí a tejer la oscuridad,
hasta quererme bien en ella
y encontrarme entre tinieblas
resucitando mi luz.

Desoí consejos huecos de cariño.
Escuché el crujir de mi cuerpo,
hablando de cargas pasadas.
Liberé la mente de expectativas.

Me entendí descalza 
y conseguí equilibrar mis pesos,
coordinar mis pasos...

Si no me ayudo a mí,
tampoco ayudaré al resto.

Y así es la vida:
o te aferras, para aprenderte en ella,
o te sueltas, hasta encontrarte en ti
y construir camino.

Javier Noval (Flickr)


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Ahora me toca leerte a mí, soy todo... ojos, supongo:

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