Nos hemos hecho blandos.
Nos han enseñado el mundo
y no hemos distinguido
ni la sombra de los ríos.
Extraños en el bosque que nos dio vida
hemos luchando por ir contra corriente
Mientras nos mecía sin fuerzas la marea.
Nos entregaron el vuelo del pájaro
y anhelamos las plumas,
sin gracilidad alguna para abanicar los vientos,
cortando nubes
hasta provocar huracanes de los que poder quejarnos...
Y huir.
El sol nos plantó cara
tras la arrogancia de despreciar su luz
y horario.
Nunca fue buena idea retar a la jornada,
intentar detener el ciclo,
explicar sus tiempos,
desentrañar su danza...
Se nos independizó la luna,
buscando intimidad,
orbitar nuevos cinturones...
Pero seguimos eclipsando su estela.
El mundo en bandeja,
nuestro,
curtido,
tallado a mimo por ancestros lejanos...
Y no nos vimos capaces de cuidarlo.
Nos pudo el ego,
creernos mejores inventores...
hasta que hoy
da miedo hacer inventario.
Por las historias que rondan tu mente. Por las ganas de cambiar el mundo. Por las rimas. Por la música. Por el arte... El primer puercoespín enamorado de las letras comparte sus cuadernos de poesía. Cuidado, puede ser muy dulce o utilizar sus púas.
martes, 9 de enero de 2024
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