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domingo, 16 de junio de 2024

A ti, mi mantra

Te he visto
en el llanto de otros ojos
y me he atado al naufragio, 
sin cuerda de seguridad, sin escape.

He sentido tu abandono,
como la primera vez,
en el dolor de otra piel extraña...
Erizada
por pérdidas atemporales.

He viajado en el tiempo
en lo que dura el juramento que inventamos,
sin saber bien lo que sería...

Con tu voz aún crepitando en mis estribos
he mecido viejos miedos en el mantra.
"Mereces seguir con vida,
te has ganado el tiempo,
vive y volverá la risa"...
y en mis suspiros me permito un
                                         "algún día".

Te he invocado despistada,
acunando otros duelos
y te has hecho viento,
para soplarle al aire las respuestas
y arrancarme del lacrimal este recuerdo.

Así, 
a tu lado sin saberlo... 
Hemos vuelto a reír 
por ti, por ellas,
aprendiendo a ser un todo sin mitades huecas,
pese a la falta...

Resulta que al final
no se nos estaba dando mal del todo
seguir siendo, 
tan solo eso.

Y volverá la risa,
y ganaremos el tiempo,
y os mantendremos con vida 
tan solo... Viviendo.



viernes, 8 de octubre de 2021

Tiempos

Renuncio, me marcho, lo dejo.
Me niego a seguir con tus consejos vacíos,
con tus pisadas sordas, 
queriendo provocar terremotos.

Recojo mi sombra vapuleada
y, ten por seguro, que no vuelvo.
No me temblarán los cimientos, 
pese al castillo de naipes. 

No quebraré mis espejos,
ni traerán peor suerte 
sin tu reflejo escondido en sus brillos.
Ya arreglo yo tus destrozos impunes.

Apatía, miedo, desilusión...
Es hora de que se acabe lo nuestro.
No soy yo, eres tú.
Tú y este trío de dolor traicionero.

Me cargo ahora mi hatillo
con tan solo mis culpas en su peso,
y que me acoja el camino,
en su distancia y en mi tiempo.



sábado, 28 de agosto de 2021

Deshechos de encierro - Sin editar

Se acabó el rocío que regaba mis primaveras
y nos pilló el deshielo con ganas de sequía.
El mundo se plegó ante mis ojos
y yo, como fiel parásito simbiótico,
me aferré con fuerzas a su final anunciado,
luchando por arrancarle 
hasta el último gramo de energía.

Así sentí apagarse el aire
cuando el cristal de mi ventana rompió en pedazos,
sin más refugio que la ironía. 



viernes, 21 de mayo de 2021

Esencia de siempreviva

En su voz,
me quedo en la cornisa de su voz.
Allí donde no llegue le ruido,
donde se centran los secretos...
Entre lo dicho y lo vivido.

Me quedo en el sabor de las sonrisas,
oculta entre los labios,
ocupa en sus cantares,
siempreviva
    en nuestro jardín de rosales.

Me hago trinchera,
refugio en sus papilas,
cerca de los besos
que aún le queda por dar. 

Decreto santuario.

Que el mundo pare si es que gira
y se apaguen los mañanas.

O que el pasado calle.

Que me escupa en mentiras,
y me aleje de su verso en un susurro. 
Que sane su recuerdo
y el salitre de sus ojos ahogue las heridas. 

En mi voz,
me mudo a los pliegues de mi voz.
Allí donde el deseo quemó los planes,
donde saltaron los puntos,
donde dolió la risa...

Regreso 
a la última repisa,
junto al grito desgarrado de otra vida.

Recupero mi canción.

Quizá algún día, 
el aire y el vacío
compartamos melodía. 

De momento 
abandono tus labios,
a ver si el tiempo,
la brisa,
los kilómetros...
el adiós,
te cicatrizan. 



lunes, 30 de noviembre de 2020

No-viembre

Al fin se acaba noviembre.
Las lluvias de dentro
salen al mundo
y el miedo, 
la rabia, 
el recuerdo
se quedan pegados al calendario,
esperando a que pasen las hojas.

Se queda conmigo la escarcha,
el pecho vacío maldito de culpa,
la espalda encorvada,
              cargada de olvido..

Al fin se acaba noviembre.
Mes de despedidas, 
de falta, 
de viejas lunas...

Tus días se apagan
y yo enciendo mis horas.
Diciembre este año
no me encuentra a solas.



domingo, 4 de octubre de 2020

Luchas de Octubre

Desaparecer,
desdibujar las huellas de mi piel
y volar bien lejos.

Huir a ciegas
y sin rumbo,
con el corazón mudo
y el cerebro hueco. 

Romperse en pedazos,
borrar el boceto,
salirse del cuadro
y tirar los pinceles...

Vivir por inercia...

O, si todo falla,
encontrar la ruta alternativa
en aquel túnel
sin final iluminado.














Tal día como hoy hace 5 años, ya dolían los meses fríos. 
Se acercaba el sonido del vacío y salían versos de lucha.

martes, 4 de agosto de 2020

Silencios

Se quedaron con el eco,
un susurro en pleamar sin testigos
y una ola haciendo historia en la bahía.
¿Quién se fijaría en su salitre,
si en marea baja solo quedan las migajas
de lo que fue su destrozo? 

Acallaron su vacío,
no entendieron de su ausencia,
mientras con grandes promesas gritaban
cada quien de su martirio.

Conversación de besugos:
la del mar con sus vaivenes.
Arena que seca confesiones,
mares que traen nuevas pérdidas.

De su monólogo desgarrado
se quedan las conchas rotas,
que esquivan, cortantes, quienes sospechan
o ignoran, valiosas, quienes conocen.



viernes, 15 de mayo de 2020

Normal

Acostumbrémonos a llorar,
a saborear el miedo y la desidia,
a convivir con nuestra ausencia.

Dejemos de responder siempre que "bien"
a todas las preguntas falsas,
dejemos de pintar arco-iris
cuando se nos tiña el cielo de añoranza.

Normalicemos la pena,
pongamos de moda el mostrarnos,
el dejarnos en casa las máscaras.
Démonos libertad de sentimiento.

Mandemos a la mierda los protocolos,
actuemos por instinto,
mostremos las apariencias,
dejemos de guardar para luego.

No traguemos más llanto endurecido.
¿Cómo te dejó el camino?
Rota, vencida por momentos,
vacía...

Y lista para llorarlo todo con ganas,
embarrar las huellas
y empezar de cero.



jueves, 12 de marzo de 2020

Historia

Hoy he despertado temblando en mitad de la noche y, por primera vez, he deseado volver a recordar la pesadilla. Aquella recurrente que me atacaba cada día. Esa en la que pese a todo... volvías. Y aunque el odio inundara el ambiente, aunque la culpa cayera en mis hombros una vez más, aunque terminara perdiéndote de nuevo... por un segundo completo, estabas de nuevo al alcance de mis ojos, de mis manos, de mis oídos. 
¡Cuánto daría hoy por volver a tenerte a tal distancia! Por perfilar tu rostro con las yemas de los dedos, por hundirme en las olas de tu pelo, por pedirnos perdón por tantas cosas y despedirnos sin perder tu voz en el eco de esta Historia.


domingo, 16 de febrero de 2020

Contraluz

Te diluyes,
te evaporas,
te deshaces en mi mente,
o tal vez sea sólo que te olvido.

Vuelve el miedo a mis memorias,
al pensar que ya no tengo tan siquiera
el eco de tu nombre en los oídos,
el recuerdo de tu piel color caliza,
tu sombra en la madrugada borrosa
              donde di mi primer beso...

No sé si fueron tus labios,
si sabían a esperanza o a delirio,
si fui yo quien se abrazó a tu cintura
o tus manos, resbalando por mis hombros,
los que me unieron a tu olor
                                   por otra vida.

He perdido la ilusión de tu mirada,
tengo el sabor en la lengua
de todas las fantasías apalabradas,
pero no guarda imagen alguna
mi migraña indefinida,
y si trato de reencontrarme en tu figura
siempre llega el miedo a contraluz
tapando todos los rasgos
                          ajenos a tu sonrisa.


lunes, 13 de mayo de 2019

Sin editar - Una vez más

Tengo el sabor de tus errores en los labios,
el vacío de tu abrazo en las costillas
y tu nombre manchándome la voz
en cada sonrisa.






sábado, 19 de enero de 2019

Sentirte cerca


Sentirte cerca.

La contradicción perfecta para una piel que se encoge,
que se atenaza y reseca
a la espera de una sombra,
de un vestigio,
de una nota…

Tras luchar contra viento y marea
y llevar puesta la mejor de las máscaras sociales.
Con el peso de toda la culpa compartida
y los oídos llenos de penas de otros.

Tras llenar el alma del vacío de otro Ser
que no es el mío
y agujerear el corazón con las espinas ajenas.

Tan sólo sentirte cerca.

Saber que estás sin estar,
que hay un apoyo en el abismo,
que este acantilado viene con escalera de incendios
para emergencias como esta;
para emergencias como el hueco
que han dejado en mis costillas la falta y el anhelo,
la búsqueda de un hogar que no sepa a delirio…

Emergencias como este yo,
que ya no sabe ser sin aire,
que se cansó de la batalla y suelta el puño a la deriva…

Sentirte cerca.

Hoy todo lo que necesitaba era sentirte cerca,
acompañarme de algo más que este vacío,
escucharme sin el eco de esta nada,
y desahogar mi llanto en tu sonrisa
al buen ritmo de una carcajada…
que cambie el negro por añil
y la nada por un mar de posibilidades,
donde remar en tu barca.

O en la mía.

Pero no sola;
dando giros en la ausencia
hasta crear torbellinos
y rezar porque me trague el miedo
un par de segundos antes
de dejarme devorar por el vacío.



lunes, 19 de noviembre de 2018

Me pudo el miedo

Me pudo el miedo;
se perdió tu aliento.

En la orilla de este mar eterno, intento
recuperar el sueño que se diluyó en tu ausencia.

Nos robaron nuestros juegos sin malicia,
y la infancia no sobrevivió a este vuelo;
demasiadas turbulencias para salir a flote…
Mañana será otro día, sí,
pero en el mismo bote.

Me faltan fuerzas para escribir tu risa.
Sé que se la llevará una vez más la brisa
y volveremos a ser cenizas incendiaras,
desgarrando la mirada en plena huida,
dejando el rastro rojo-ira en la memoria y el presente
y derramando el alma sin barreras…
Cuando se bañe la luna en esta hoguera
ya no quedará París donde perderse.

Me arrodillaría de nuevo ante la sombra
de aquella noche fugaz en tu castillo.
Tú, que no creías en princesas
(ni llevando tu corona en la chistera),
despertaste la magia en tus pupilas
haciendo de cualquier rincón mi país de las maravillas.

Pero para ser tu Alicia, me faltaron agallas...


martes, 13 de noviembre de 2018

Tintas de cuento

Te he escrito desde el alma tantas veces,
que me he aprendido de memoria
tus cicatrices más secretas,
porque es mi cuerpo quien las guarda.

He contado tu historia con cariño
y la nuestra entre mil mares,
como el último recuerdo que dejaste,
perdida en los pétalos que arrancamos.

Guardo todavía el único regalo que no llegué a darte
con el mismo mimo que una madre
abraza al bebé recién nacido,
aun estando aún envuelto en sangre.

He bañado en sal cada herida que llevaba tu nombre,
pues no quiero que sane, se cierre
y te marches.

No te gustaron nunca los finales,
ni las despedidas,
ni los recuerdos fugaces...

Jamás cerraste una puerta al marcharte,
te gustaba dejar las luces prendidas;
"para descubrir nuevas sombras
y hacer las paces con los rincones".

Y así mismo abandonaste el cuento,
dejando la página en blanco,
con el final abierto
más cruel
de la historia.


jueves, 8 de noviembre de 2018

Tu(s) ganas

Hallé la ruta señalada en el cruce de caminos.
Descubrí el perfume del futuro,
la verdad de las mareas,
las respuestas más buscadas…
Vi de cerca el paraíso.
Encontré paz entre aventuras,
protección y libertad en equilibrio.

Rocé el cielo.
Alcé el vuelo.
Fui feliz…

Por poco tiempo.

Me duró poco el sueño eterno.
Supo a gloria cada verso,
pero no se quedó en mis labios
el sabor de ser
el destino perfecto de este vagón a la deriva.

Siete meses entre tus brazos,
treinta y seis tú en mis puñales…
Y en nada llega la centena,
con la misma rabia,
con la misma pena,
con el mismo sueño;
volver a caer rendida entre tus brazos,
dejarme respirar en tu aliento,
sentir, una vez más, tu fuego,
fundirme contigo de nuevo…

¡Qué suba la marea y se trague esta playa!
No queda un solo rincón de mi orilla
que no se ahogue en tus ganas.

Ocho años sin tu nombre,
y aún sigues derrumbando mis murallas.



martes, 30 de octubre de 2018

Lágrimas secas

He aprendido a respirarte;
guardarte en lágrimas secas,
que ya no mojan la máscara de papel
en la que nos olvidamos.

Te me has desgastado en la memoria
y te mezclas en cada acorde,
aferrándote a mis ganas de pasado... 

Hoy, que el presente es gris promesa
y la vida sonríe de lado, 
como tanto te gustaba, 
como tanto nos gusta(ba)mos...

Te he aprendido,
en la ausencia de tu rastro
he aprendido a perderte.

Me he dejado prender viva,
apagándome en tu corazón en llamas. 
Y me he rendido a tus nubascos,
saboreando el olvido de tus huesos,
rumiando el hambre de tu boca...

He arrastrado tus cadenas,
intentando dibujar tu marcha,
trazando el paso de tus huellas...
se ha reencontrado el camino con tu ausencia
y me ha dejado
tan solo 
este poema mal escrito
para pedirte perdón
por no pedir 
que te quedaras. 


lunes, 8 de octubre de 2018

(tu) Vacío


Vacío

Tenerte en refugio constante.
Perderme en delirios hambrientos.
Vencer al olvido que acecha implacable.

Hoy…
Hoy es tan sólo vacío,
el espacio que regaste con mimo;
el rincón de tus acordes;
ese cajón lleno de caricias de reserva.

Ya sólo quedan las ascuas,
cenizas marchitas
que queman por dentro sin herida,
que brillan a escondidas en la mirada.

Vacío

El souvenir maldito que me dejaste,
el que acapara llantos contagiosos,
el que se viste de lágrimas reprimidas…
Tu único recuerdo constante.

Vacío

La huella en tu camino.
Un legado imborrable
que ha llenado mi mente,
enmudecido el alma
y atrincherado el corazón.

Vacío

Tu firma en mi historia.
Nuestra historia, con final abierto.

Ya no aguanto más ecos:

Llévate el vacío
o tírame a mí dentro.




miércoles, 8 de agosto de 2018

Sinfonía

Ojalá mis manos.
Ojalá pudieran mis dedos rozar tus cicatrices
y sanar cada una de tus faltas.
Devolver el brillo a tus lunares,
o recorrer tus heridas con cuidado de enfermera.

Ojalá mis brazos.
Ojalá pudiera mi fuerza levantar tus sueños;
arroparte en un abrazo infinito,
acompañarte a lo más alto de la cima
y abrigar la noche codo a codo.

Ojalá mis labios.
Ojalá tuvieran mis palabras la respuesta
para contestar todas tus dudas
y devolverte la esperanza en cada verso.

Ojalá mis ojos.
Ojalá regalarte la forma en que te vimos,
encender el brillo que reinaba en tu mirada.
Llorar tus penas, secar tus lágrimas…

Ojalá tu risa.
Ojalá, tan sólo, volver a escuchar tu risa…
Que aún llevo grabada en mi piel
tu última sinfonía.

martes, 26 de junio de 2018

¿Cuándo?


Podría escribir de tantas cosas…
Tendría que reivindicar tanta basura…

Que no me da el corazón, para almacenar tanta rabia.
Se atraganta el poema entre mis dientes,
provocándome arcadas, dolor, impotencia…

Pero, sobre todo, ganas
de atacar, con mi mejor arma, al gaznate
del dictador psicópata,
que se llena los bolsillos de familias rotas.

De alzar el grito en pie de razón
y acabar con la ley
que permite y fomenta violaciones en manada.

Se me rasgan las venas tan sólo al pensar
en seiscientas personas huyendo de la guerra,
para encontrar la frontera más grande de la historia:
la ignorancia
de la maldita (mal-denominada) xenofobia.

No me entra en la cabeza…

que haya quien valore más el sexo que a las personas,
que no se mire más allá de la piel,
que se juzgue siempre a tientas, sin sentido alguno…

Que si no te matan por mujer,
lo harán por extranjera.
Si no te muelen por tus principios,
lo harán por tus sentimientos.

Que no serán felices, hasta que no te arruinen la vida
y te hagan avergonzarte de ti,
de cada paso, de cada beso, de cada canto…

¿Cuándo llegará el día
en que se avergüencen ellos
de sus estafas,
de sus mentiras,
de sus delitos?

¿Cuándo nos tocará a nosotras
retomar el poder y decidir sobre el futuro?
¿Cuándo
llegará de verdad el siglo XXI
y dejaremos de vivir en las cavernas
creyendo que mandan ellos,
cuando ninguno se ha ganado el mando?



miércoles, 30 de mayo de 2018

Sin editar - Carrera

Perdí la mirada ante el espejo
en este duelo de existencias.

Ahogué la llama entre suspiros.

Convertí mi vida en decadencia,
en saberme fuera de combate
al primer grito de guerra.

Hice de mí lo que querían:

perder el alma 
               en su carrera.


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