Mostrando entradas con la etiqueta inspiración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inspiración. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de agosto de 2026

Mensajes del limbo

Hoy he soñado que volvías...

Y le he hablado a tu fantasma con más confianza de la que te hablé a ti jamás.

He entrado en ese pánico invisible que me paraliza a media frase, cuando siento que he perdido el contexto... que algo falla... Quizá yo.

He dudado, he perdido el pulso, me he saltado una inhalación... pero entonces, de pronto, todo ha encajado.

Ahora sé que he estado viviendo en tu mundo, de visita, a ratos y sin saberlo. Me has estado llamando y nunca he sabido decirte que no... 

Sin darme cuenta, sin pensarlo, he dejado media alma en tu nuevo infierno. Allí, a tu lado, está calentita, arropada, atendida de mil amores... y no quiere volver conmigo... 

Pero has venido a devolverla. Porque aún es pronto, porque no es su momento, porque no pertenece a esa tierra aún y tú nunca fuiste de hacer rehenes. 

Esta vez, lo entiendo. Llegó el mensaje, recibido. Te libero.

Aunque espero que, pese a todo, sigas acercándote a vernos... Quizá una parte de ti pueda quedarse en ese plano algún tiempo... 

Yo, esta vez consciente, te aseguro que te haré hueco.

lunes, 18 de mayo de 2026

Volar

La mirada alta,
el viento en la cara,
pisar hierba...
Abrir las alas...

Quizá...

Volar también sea un estado de ánimo.


sábado, 23 de agosto de 2025

A voces

Sus ojos escondían, a voces, versos de auxilio.

En ese mar gris brillaba, en calma, solo el miedo...

... a lo vivido

... a lo olvidado

... a lo perdido

... a lo que podría llegar


Puede que al final naufragase... solo... 

jueves, 2 de mayo de 2024

Señales en el agua

Se cuela el sol entre las gotas
que azotan a los viandantes.
Pero no hay luces, no hay reflejos...
Rayos que no calientan
se pegan húmedos a la ropa,
haciendo pesadas las pisadas.
El reflejo de algún charco me emborrona,
no encuentro,
si la hay,
relación posible entre su temblor y mi postura.

Yo, la de actitud siempre decidida...
Otra imagen que no rima en mis adentros.

¿Será que el tiempo
es hoy quien pide que me pare?
¿Será que, tal vez, le deba horas?

Resisto la urgencia de parar a coge aire.
Hoy mi ánima no admite tal derrota.

Ignorar señales a zancadas
se ha hecho estilo ya en mis huellas.

Quizá sea yo la única zorra
que perdió la astucia al buscar brillos
en las noches 
donde no se ve la luna.



viernes, 26 de abril de 2024

El día

Un día insípido, descolorido, apagado...
Un brillo ausente en los balcones.
Nadie sabe qué pasó
pero hoy el aire parece vagar sin consuelo.

El suelo tiembla prometiendo nuevos terremotos,
el sol se esconde tras nubes de tormenta,
pero tan solo un fino vaho llena el espacio
plagado de seres que no entienden al planeta.

Día raro, febril, cohibido...
De narrador dormido entre argumentos.
Horas lanzadas al vacío,
como esa colilla molesta
       a las puertas del mercado...

Una vida consumida... Consumiendo.
Con el tiempo pegado a los talones,
como un disfraz húmedo de regreso de la fiesta.

El día hoy me deja sin preguntas,
quizá la almohada mejore mi respuesta.

martes, 9 de enero de 2024

Ser humano

Nos hemos hecho blandos.
Nos han enseñado el mundo
y no hemos distinguido
ni la sombra de los ríos.

Extraños en el bosque que nos dio vida
hemos luchando por ir contra corriente
Mientras nos mecía sin fuerzas la marea.

Nos entregaron el vuelo del pájaro
y anhelamos las plumas,
sin gracilidad alguna para abanicar los vientos,
cortando nubes
hasta provocar huracanes de los que poder quejarnos...

Y huir.

El sol nos plantó cara
tras la arrogancia de despreciar su luz
y horario.

Nunca fue buena idea retar a la jornada,
intentar detener el ciclo,
explicar sus tiempos,
desentrañar su danza...

Se nos independizó la luna,
buscando intimidad,
orbitar nuevos cinturones...
Pero seguimos eclipsando su estela.

El mundo en bandeja,
nuestro,
curtido,
tallado a mimo por ancestros lejanos...
Y no nos vimos capaces de cuidarlo.

Nos pudo el ego,
creernos mejores inventores...
hasta que hoy
da miedo hacer inventario.

jueves, 28 de septiembre de 2023

Sin editar - septiembre


Querido septiembre, 
cuando pases por mi puerta,
trae el frío a mis noches 
para abrazarme a la hoguera.

Acércame a ese anochecer 
nadador entre las nubes 
que canta en los charcos conmigo
una vieja canción inventada.

Ven con el viento del norte 
a empujar las ascuas
a soplar cenizas...

Sube las mareas 
y aleja de mis montes esta cruel sequía.

Querido septiembre,
cuando pases por mi puerta,
déjame el otoño a los pies de la cama
y llévate una manta para el viaje

Tranquilo, 
ya la devolverán las hojas,
decorando el camino.



martes, 8 de agosto de 2023

Crisálida

Le he dicho al impostor
que no es suficiente para mí.
Que no es él soy yo,
pero en el fondo algo habrá hecho...
Que le falta metro y medio cuadrado de pared
por llenar de títulos y premios,
para poder acceder a este corazón de artista.

Le he comentado a la ansiedad
que tengo algo que decirle,
pero pienso esperar
al menos un par de días más
para darle alguna pista.

He escrito en grande en mi mural favorito
que no necesito a los monstruos,
que he vivido y sobrevivido,
que he volado y me he caído,
pero sigo siendo yo,
pese a su intento de inundarme en sus sombras.

Le he dicho al miedo
que hay una luz fundida en su balcón
y por la noche le he visto temblar..

Me he reído y me he vuelto a gritarles
que no controlarán mi vida
pero que si se ocupan de la suya
yo les ayudo en la mudanza.

Y poco a poco, así,
he salido de la crisálida sin prisa
y he llenado un par de folios
plagados de luz
para mí misma.

Puesta de sol con reflejo de la luz en color rojizo. Sobre un camino de tierra con pocos árboles
Foto de Sandraggo


jueves, 18 de junio de 2020

Sin Editar - Belleza

De tu físico, la sonrisa.
De tu interior, la vitalidad.
De tu sueño, la valentía.
De tu imagen, el instante.
De tu cercanía, el calor.
De tu mente, cada rincón.
De tu voz, el mensaje.
De tu palabra, la complicidad.

Y así,
de mi vida, ese trocito contigo.


Valorar a las personas que te acompañan en la ruta, va más allá de la belleza.
No es que la belleza esté en el interior, es que la belleza no nos define. 
Un árbol es, está, da oxígeno y es hogar, da fruto, da sombra... No piensa en su estética, crece y crea.
¿Aprenderemos algo o nos seguimos talando?


domingo, 10 de mayo de 2020

Sin Editar - Lectura

Tanto quise perderme en tus páginas,
que se me olvidó leerte.
Por eso nuestra historia
no tiene desenlace.


viernes, 17 de abril de 2020

Sin Editar - Secreto

Voy a contarte un secreto
de esos que apagan estrellas
y quedan escritos en el cielo.

Hay perlas en las tinieblas
que, en realidad,
jamás perderán el brillo.


viernes, 3 de abril de 2020

Sin editar - Pasajero

Pasajero de mi vida,
vengo a decirte un secreto:
este viaje... piloto yo.

Si un día cambia el destino
y no te interesa el rumbo,
yo te invito sutilmente a marcharte
y a seguir tu vuelo.

Quizá en el camino
se crucen nuestras estelas
y volvamos a marchar
en el mismo sentido.

Tranquilo,
yo no te guardaré rencor,
pero este es mi cuento
y, por una vez,
voy a decidir yo,
voy a pensar en mí
voy a dejarme soñar...

Y tú puedes elegir hacer lo mismo.


jueves, 26 de marzo de 2020

A la distancia exacta de un poema

Sigo tratando de quitarme este temblor de piernas
las ganas de lanzarme en otro verso suicida
que te diga que no hay rima sin tu voz
ni canción que avive el ánimo sin tu risa.

A la distancia de un "te quiero",
gritado a voces entre balcones cerrados
o escondido en cualquier "te echo de menos".
Escribo por ansiedad manifiesta
de no tenerte cerca en esta luna nueva
que me deja a oscuras en plena madrugada de primavera.

Una hoja en la pared me dice que ya queda menos.
En mi pantalla, una llamada aguarda tu reflejo borroso.
Escenario preparado, comienza el siguiente acto,
repetimos los mantras:
todo va a salir bien (aunque te eche de menos),
quédate en casa (tan lejos de mi ventana)...

Y mientras reniego de la idealización del encierro,
sonrío y sigo esperando al otro lado
a que pase la tormenta
y podamos volver a bailar bajo la lluvia
sin dos metros de por medio.


martes, 25 de febrero de 2020

Cambiar el mundo

De nuevo, la noche nos dio para mucho, así que aquí está el otro cadáver exquisito a 5 manos. Esperamos que os guste (los nexos están editados para darle un poco más de unión):

¿Y si esta noche cambiamos el mundo?

Ese maravilloso, cuando, a nuestro alrededor, tus manos me bailan la cintura...
Aquella en la que llevaba colgada un mar de contradicciones.

Siempre nos gustaron las dicotomías
Dudando entre dar un paso o desistir
de comernos a besos.

Esos que sosiegan la sed de mi alma
y suben como una enredadera por tu cuerpo,
que es tan sólo un envoltorio,
que puede acabar en la papelera.


miércoles, 19 de febrero de 2020

Día libre

Guardé mi esencia en tarritos pequeños,
conservé el manual de efectos secundarios
para esconder los adversos donde nadie los distinga.

Me inventé un paraíso de papel
para las noches de lluvia,
dibujé constelaciones nuevas en el techo
con pintura oscura.

Dejé que el viento me llevara sin resistencia,
cerré los ojos de camino y toqué tierra, mar y aire por igual.
Manché las hojas del diario,
dejé de crecer raíces
y rompí cicatrices para que jamás sanaran.

Lo que hoy queda de mí es la definición de ausencia,
pero sigo traduciendo rimas entre líneas,
dejando versos sueltos en tu puerta
para hacerte salir a bailar bajo la luna.

Sigo dándome por completo en los abrazos,
bañándome en el rocío mañanero
y quemándome estelas que no dejen marca.

Allí donde nadie lo vea, sigo dejando retazos
de lo que pudo haber sido y lo que jamás logré;
de las metas que dí por perdidas y guardan su banda intacta
a la espera del corredor de línea que las haga caer.

Hoy el sol nació dormido
y el cielo se ha quedado en blanco,
quizá mañana levante de nuevo brisa o arcoíris,
de momento hoy...
este artista libera la paleta.


jueves, 6 de febrero de 2020

Sin editar - caminante

Al final se trata de saber huir,
de alejarse del daño sin mirar atrás,
de no mantener contacto con quien fuiste...

Aparentar tan bien que hasta llegues a dudarlo.
Inventarte el futuro que siempre quisiste
y dejar que todo lo demás se adapte hasta "lograrlo".

No es cuestión de destino,
sino de elegir bien el viaje
y bajar en la parada que mejor se adapte,
a ser posible con el menor número de bajas.

Al fin y al cabo no somos más que eso:
pasajeros, navegantes, transeúntes...
tan únicos y tan iguales
como el resto.


jueves, 19 de diciembre de 2019

Sin Editar - A susto

Me asusta
pensar de más
y escribir de menos,
que todo lo que llevo dentro
se quede escondido en su cajón
y nunca afloren los sueños...

No elevar la mirada
más allá de las nubes,
no cantar
a pleno pulmón
cada increíble locura
que mis musas inventen.

Me asusta
callar las verdades
y creer las mentiras,
solo
porque otros sí se atrevieron a decirlas...

Que se borren los versos
si no los usamos
y se me agote este lienzo
sin haberlo empezado...

Me asusta
que llegue mañana
un poco antes de tiempo
y no pueda apurar
los 5 minutos de regalo
en mi pequeño paraíso.

No encontrarme
en mi mirada ausente,
no caber en mi viejo refugio,
naufragar en la realidad gris de invierno,
y perderme el arcoíris,
que se refleja en el hielo de esta cima
a la que solo llegué
porque creí en ello.

Me asusta no ver mi camino,
por eso
cuando el viento sopla en contra
hago un alto en mi marcha
y me giro a buscar mis huellas;
a entender el recorrido.


jueves, 28 de noviembre de 2019

Escrito - Sin Editar

Pasan las horas;
el reloj se ríe del temblor de mis manos,
los párpados pesan más a cada instante,
la espalda ya no es lo que era…

Subo el brillo y guardo.
Cambio el título,
corrijo una coma…
Y vuelvo a quedarme en blanco.

Se me aceleran los sentidos,
pensando que las horas pasan demasiado rápido,
pero me enfrento una vez más al documento
y no hallo sentido en las palabras.

Me asaltan las dudas; desisto.
Alejo mi alma del texto,
copio datos aleatorios de una página cualquiera,
inserto cita a pie de página:
“aquí cayó otra lágrima,
                   aquí murió el proyecto”


Recuérdenme de nuevo
para qué hacemos esto,
¿por qué luchamos contra el sueño
para seguir perdidos entre datos
que nunca cobrarán sentido?
Si nadie parece querer ayudarnos
a desenredar el ovillo
en este laberinto del minotauro;
en esta búsqueda desesperada
de un título que nos valide
y nos ponga algún cero más en la etiqueta.      


Y quizás así
seguir perdiendo noches,
sin vivir nuestro cuento,
escribiendo otra sinopsis fuera de contexto
que, lo más probable,
es que nadie llegue a leer(nos) nunca.



martes, 5 de noviembre de 2019

Alegato - Sin Editar


Es cierto señoría, ya no quedaban piedras en mi acera, no sé cuándo pasó, las usaban los niños para hacer sus torres y escondites. 

El techo del palacio parece haberse derrumbado, lo admito, fue el peso de los escombros. 

Quizá alguna piedra sí tiramos, quizá entre grito de auxilio y llamadas de socorro se nos escaparan un par de chinas, de esas que nos molestan siempre al caminar encorvados hacia nuestras prisiones selectivas de ocho horas diarias (como mínimo). 

Lo asumo, magistrado, yo estaba allí día a día viendo como crecía su montaña, como se resquebrajaban los cimientos... Tal vez no oyeran mis avisos, puede que no quisieran escucharme o hicieran ver que no entendían mi acento... Ya ve usted, ¿qué tanto se diferenciará del suyo? si sus niños han jugado con los míos en el parque, y ni problema tuvieron para compartir los juguetes. 

Pero eso fue antes, cuando Emma iba a recogerlos y el pequeño Juancho gritaba "mamá" a los cuatro vientos y se sacudía la tierra antes de despedirse de Carlos. Antes de que el señor Santiago nos viera en la acera de enfrente abrazando a nuestro precioso príncipe, todo engalanado con collares y con su vestido favorito, ilusionado por su cumpleaños. 

No quiero pensar mal del caballero, ilustrísima, pero fue desde entonces que Carlos ya no pisa el mismo parque, ni puede volver a abrazar a su Juancho, jugando a las cocinitas en la arena bajo el tobogán. 



Me admitiría culpable si de dejarles ser felices se me acusara. Incluso si me dijera que por mí son menos "machos" y perdieron agresividad. Firmaría mi sentencia ya mismo si se debatiera quién les dejó el maquillaje para decorarse las mejillas... 

Pero, señor juez, no puedo culparme de lo ocurrido con el pequeño Carlos y el señor Santiago. Desconozco los motivos que llevaron al pequeño a hacer aquello, pero creo saberlos bien, y no los encontrarán entre mis paredes. 

Siento que el palacio cayera y se quedase destrozado aquel despacho tan gris, de rojo oscuro y pequeños brillos dorados... Pero perder lo que significaba; ver al niño trotar feliz por la acera hacia mi puerta, sabiendo que lo recibiríamos con los brazos abiertos; escuchar cómo relata contento que su padre ya no lo separará de nosotras, porque se ha cansado de dejar la piedra en su tejado y ya movió ficha; volver a cocinar todos juntos después de tantos años sin verlo y hablar de la chica que le gusta y sus rizos alocados y ver cómo le han sentado los 12 años que tantos enredos le han hecho a mi niño... No, señoría, eso jamás lo sentiré, desmentiré, ni dejaré de valorarle ante nadie que pregunte. 

Entiendo que el señor se enfade al ver que su hijo renuncia a lo que ha querido imponerle... Pero el juicio ha de cambiar de inmediato si pretende recuperar el tiempo perdido.

Así que me dirijo a usted, señor Santiago, ha ignorado muchas veces sus llamadas, pero aún queda una piedra en su tejado... Sé que Carlos estará feliz de explicarle lo que siente, si se para a escucharlo y deja de ponerle etiquetas despreciables a sus sueños... Porque le diré una cosa, si no cesa en su empeño, no dude que le ayudaremos a pegar todas y cada una de ellas, hasta formar unas preciosas alas que lo saquen lejos de su nido con efecto inmediato. 

domingo, 27 de octubre de 2019

Sin Editar - Educa¿qué?

Creando esclavos,
entrando en sus reglas...
No des nunca tu opinión, sino mis ideas.
Responde a mis items,
cubre mis expectativas.

No quieras volar,
no sea que te pierda...
y me quede sin tus alas
para mis viajes de negocio.


Lo más leído