viernes, 15 de enero de 2016

Mi pueblo muerde

Mi pueblo muerde el hambre
entre sus manos sucias.

La lucha
ya no afecta a sus deudores,
mas sí a los “daños colaterales”
en que nos hubieron convertido…

Mi pueblo muerde el hambre
entre sus manos cansadas.

Nos sangran heridas que nos son nuestras;
sangra la infancia encarcelada,
el prometido descanso que no llega
la tan ansiada paz que nos quitaron...

Mi pueblo muerde el hambre
entre sus manos ajadas.

Porque en primera línea de batalla
nos dejan sólo a los peones
y aquí
no hay “enroque” que valga…


lunes, 11 de enero de 2016

sábado, 9 de enero de 2016

Cómo acaba...


Rompe el cielo en sus ideas,
ahuyenta el grito ronco del volcán,
la esfinge que hoy sustenta en su podio
el códice efímero de la vida eterna
se resquebraja…

Aúna con esmero los restos de su alma.
Ra, Atenea, Venus…
¿A qué dios hablarle de la locura?,
¿a quién entregarle el ánima?
¿Y a qué precio?

En su mirada el brillo de la luna,
en su pecho el fuego que arde bajo el mar. 
Cruel final,
cruel final….

Tiñe el viento con sus alas,
una sombra le alumbra desde el cristal,
el sentido de la vida se empeña en ocultarse
entre los roídos muebles de una antigua vida…
¿quién tiró las llaves, quién las quiso ahogar?


jueves, 7 de enero de 2016

Uno nuevo




Un sentimiento nuevo;
de lucha,
de memoria,
de angustia…

Un sentimiento nuevo,
que englobe cada esencia
de lo que un día fuimos
juntas,
aunque fuese en sueños…

Un sentimiento nuevo,
que nos recuerde
que seguimos siendo idiotas
por fiarnos
la una de la otra…

domingo, 3 de enero de 2016

Ciegos...

Y caminó de aquella forma; sin mirar, aunque ya no tuviera la venda que le cubría los ojos, aunque ya no sangraran sus heridas… se había acostumbrado a su sombra perpetua y a su llanto callado, al sabor de sus labios mordidos y a la bilis contenida entre sus conductos gástricos.

Y continuó de aquella forma; sin pensar, aunque ahora fuera un ser racional y no un animal cualquiera, pese a tener el poder de crear, de inventar y de significar algo… Le habían tratado de apartar del camino y de restarle importancia, porque sabían el poder que llegaría a desarrollar y no les interesaba.

Y se destruyó de aquella forma; creyéndoles, aunque en su cabeza existía el genio y en su corazón el valor... aun cuando sabía que tenía cualidades, aptitudes y conocimiento. Porque le habían dicho que no llegaría a nada, y su voz, la del mundo, había enterrado su realidad, y se había apoderado de su cuerpo…

Otro que perdemos, otro que ganan ellos… y otra vez que seguimos sin verlo.


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