No hay motivos ni estrategias,
no se puede estar continuamente alerta.
El tiempo pasa,
y por más que miremos los relojes,
y pongamos en hora las alarmas.
La vida tiene un ritmo.
Lo saben bien las mariposas;
no se puede estar
toda una vida dentro del capullo.
No hay atajos por el bosque,
ni puertas secretas en los armarios.
Los años nunca perdonan;
elijas uno y otro camino,
sigas uno u otro tempo...
La vida tiene un ritmo.
Lo saben bien
quienes abrieron las alas
y volaron.
Por las historias que rondan tu mente. Por las ganas de cambiar el mundo. Por las rimas. Por la música. Por el arte... El primer puercoespín enamorado de las letras comparte sus cuadernos de poesía. Cuidado, puede ser muy dulce o utilizar sus púas.
miércoles, 28 de septiembre de 2016
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Ahora me toca leerte a mí, soy todo... ojos, supongo: