Yo no quise destrozarme el alma
solamente saborear tu piel.
Dejar tu esencia en mis costillas
fue un castigo por tu parte
si tampoco pensabas quedarte
y jamás me dejarías volver.
Hoy me tienta el masoquismo
de llamarte y entregarme
por completo a otro delirio
que me queme tu recuerdo en carne viva.
Y aunque sé que no es sensato
me dejo atar por tu destreza
mientras aliñas con sal tus puñales
y aseguras
que podrías acostumbrarte a mis besos
si (me) quisieras.
Por las historias que rondan tu mente. Por las ganas de cambiar el mundo. Por las rimas. Por la música. Por el arte... El primer puercoespín enamorado de las letras comparte sus cuadernos de poesía. Cuidado, puede ser muy dulce o utilizar sus púas.
lunes, 6 de abril de 2020
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Lo más leído
-
La mirada alta, el viento en la cara, pisar hierba... Abrir las alas... Quizá... Volar también sea un estado de ánimo.
-
Quiero aprender a dibujar, para hacer un boceto de tus labios sobre los míos y tatuarme tu caricia bajo la piel. Aprender a volar p...
-
Perdí la mirada ante el espejo en este duelo de existencias. Ahogué la llama entre suspiros. Convertí mi vida en decadencia, en saberme f...
-
Te he visto en el llanto de otros ojos y me he atado al naufragio, sin cuerda de seguridad, sin escape. He sentido tu abandono, como la pri...

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Ahora me toca leerte a mí, soy todo... ojos, supongo: