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lunes, 4 de julio de 2022

A veces

A veces,
tengo miedo de jugar con tus trazos
y que mi memoria,
en un fallo de cálculos,
te desdibuje para siempre
sin vuelta atrás.

A veces,
me asusta aferrarme a tu idea
y que nada más consiga nunca enamorarme.
Pues parece que el mundo jamás será tan feliz
como tú lo pintaste;
que la risa no vibrará igual ni llenará tanto el aire
como me enseñaste a cantarla.

A veces,
me encuentro perdida en los recuerdos,
sin mapa para viajar por los rincones
de esa sociedad que creamos
a medio camino entre nuestros ideales
y aquellas pasiones incendiarias…
Pero hoy no es más que una ciudad fantasma.

Y tiemblo en la contradicción de mi cabeza,
pues temo no poder borrar tu imagen
tanto como perderla.

A veces,
siento que llegaste tan hondo,
que te colaste tan dentro…
que hay noches que eres tú quien pasea mi cuerpo,
que son tus sueños los que me empujan,
que son tus metas las que lucho por alcanzar.
Tal vez, para verte un día más en el destino.

Y es que
cuando mi mundo era ruinas y mar de naufragios,
me dejaste anudarme a tus redes y trepar a tu balsa.
Pero ahora que no son ya tuyas las tablas
ahora que debo remar por mí misma...
ya no sé siquiera
si estoy en las mismas aguas.

Imagen de Flickr subida por Florida Sea Grant


domingo, 6 de marzo de 2022

Te dejo...

Te dejo
un "te quiero" en la taquilla del colegio,
mi perfume embotellado ante el espejo,
un susurro en carne viva
y un consejo:
no me creas grito en los bostezos.

No idealices los andares que te debo,
las historias que nos dejamos entre versos,
el concierto que vivimos juntas en secreto...

Cuando el tiempo al fin se agote,
recuerda que no fue cosa de un rebote,
ni un impulso,
que me obligué a dejarte pese al miedo
y nos dolió durante años sin quererlo.

Yo no buscaba hacerte daño,
y tú luchaste por cuidarme
pero o no era el momento o las dos 
llegamos tarde.
Tú no pudiste despedirte 
a mí me la jugó aquel mal genio,
y quedó libre sin saber bien qué hacer ahora.

Te dejo,
en la lámpara sin limpiar,
dos caricias de regalo para emergencias,
un vestido disfrazado de tormenta,
una vela fría para quemar pesadillas 
y el hueco vacío de mis recuerdos.

Cuando esté listo el nuevo cuento,
amiga mía,
nos vemos al comienzo. 

Allí donde dejamos 
las risas y los abrazos eternos,
los juegos cómplices antes de romper las reglas,
la amistad que no perdimos...

Porque aquel día
no dejamos de querernos
ni, por supuesto,
de apoyarnos en los sueños.



viernes, 21 de mayo de 2021

Esencia de siempreviva

En su voz,
me quedo en la cornisa de su voz.
Allí donde no llegue le ruido,
donde se centran los secretos...
Entre lo dicho y lo vivido.

Me quedo en el sabor de las sonrisas,
oculta entre los labios,
ocupa en sus cantares,
siempreviva
    en nuestro jardín de rosales.

Me hago trinchera,
refugio en sus papilas,
cerca de los besos
que aún le queda por dar. 

Decreto santuario.

Que el mundo pare si es que gira
y se apaguen los mañanas.

O que el pasado calle.

Que me escupa en mentiras,
y me aleje de su verso en un susurro. 
Que sane su recuerdo
y el salitre de sus ojos ahogue las heridas. 

En mi voz,
me mudo a los pliegues de mi voz.
Allí donde el deseo quemó los planes,
donde saltaron los puntos,
donde dolió la risa...

Regreso 
a la última repisa,
junto al grito desgarrado de otra vida.

Recupero mi canción.

Quizá algún día, 
el aire y el vacío
compartamos melodía. 

De momento 
abandono tus labios,
a ver si el tiempo,
la brisa,
los kilómetros...
el adiós,
te cicatrizan. 



miércoles, 27 de mayo de 2020

Marea - Sin remite ni destinatario

Te he leído en sueños las cartas que jamás te mandé. 

Escuché en tu voz las respuestas que no te di opción a pensarte. 
Saboreé la sal de mis párpados caídos cuando desapareciste sin decir adiós. 
Me abracé a la falta en mi pecho, mucho antes de saberte lejos de mí, lejos del mundo en tu viaje sin regreso. 

En mi cabeza sólo queda ya el brillo de nuestros segundos gastados, de los sentimientos vividos, de los cartuchos quemados... 
El fuego que encendiste en mi hoguera, que hoy solo deja cenizas que me alivian el alma en las inundaciones, es la muestra más viva del ardor de tus besos, del color de tu pelo en los días de lluvia, cuando ni el sol combatía tu risa como foco de luz de mi cielo. 

Me aferro al regalo de tu negro carbón, cuando a media sonrisa bailaban las letras y entre idiomas ocultos, mezclabas mensajes, porque no había lengua, ni viva ni muerta, que te diera las palabras que necesitabas para describir nuestro encuentro.

Un amor, en cualquier dialecto prohibido, que arrasó fronteras y me enseñó de cero. 
Una dependencia libre y sin barreras, un atarme a tu cintura en una pasión sin límite de cuerpos. 
Un bailar de corazones. 
Un querer a ciencia cierta, apostando el yo en tu sonrisa, ganando en nuestro singular a medias.
Una relación sincera.  
Un futuro clandestino.

Tu nombre, aún hoy, sigue dándome fuerzas, porque antes de ser silencio, fuimos marea. 
Te recordaré en oleadas, te querré con la luna y jamás te irás del todo, pese a plegar tus aguas para cederme arena.


miércoles, 13 de mayo de 2020

Sin rival

De todas las promesas que incumplí,
olvidarte
siempre fue mi favorita.

De las normas que rompimos,
el silencio
fue la que nunca lamenté.

De aquello de lo que me hiciste experta,
dormir sin ti
sigue siendo mi asignatura pendiente.

De todos tus miedos,
de todos mis males,
de todas nuestras pesadillas,
este presente
te juro que no tiene rivales.



domingo, 10 de mayo de 2020

Sin Editar - Lectura

Tanto quise perderme en tus páginas,
que se me olvidó leerte.
Por eso nuestra historia
no tiene desenlace.


domingo, 16 de febrero de 2020

Contraluz

Te diluyes,
te evaporas,
te deshaces en mi mente,
o tal vez sea sólo que te olvido.

Vuelve el miedo a mis memorias,
al pensar que ya no tengo tan siquiera
el eco de tu nombre en los oídos,
el recuerdo de tu piel color caliza,
tu sombra en la madrugada borrosa
              donde di mi primer beso...

No sé si fueron tus labios,
si sabían a esperanza o a delirio,
si fui yo quien se abrazó a tu cintura
o tus manos, resbalando por mis hombros,
los que me unieron a tu olor
                                   por otra vida.

He perdido la ilusión de tu mirada,
tengo el sabor en la lengua
de todas las fantasías apalabradas,
pero no guarda imagen alguna
mi migraña indefinida,
y si trato de reencontrarme en tu figura
siempre llega el miedo a contraluz
tapando todos los rasgos
                          ajenos a tu sonrisa.


lunes, 21 de octubre de 2019

Tu culpa y mi vida (y al revés)

He aprendido a vivir sin escudos,
a dejarme la piel en las calles...

Rompimos todos los esquemas,
hablamos idiomas prohibidos,
quisimos sin perder el miedo.
Quizá fuimos jóvenes
tan sólo una vez.

Nos hicimos promesas de cuento
que nunca llegamos a cumplir.
Te despediste soltando unos besos
que, según cuentan, jamás recibí...

Lloraron las calles tu nombre,
te sentí en las yemas de mis dedos
con cada caída, con cada desierto
de tus besos olvidados en otros labios,
irónicamente, más tiernos.

Quisimos querernos sin reglas
pero nos adivinaron las trampas
y en la siguiente esquina
nos quitaron los juegos...

Yo me vestí de rebelde sin causa
mientras vibraba de valor tu huida.

Llegaron las máscaras y los cantares,
el eco retumbando en los callejones
"todo esto es culpa mía".

Me pegaron la cabeza al suelo,
ignoraron mi mirada perdida;
vacía de todo lo que te recordara,
atada solamente a la herida del pecho
que rasgó vientre, mente y moral
con el filo bañado en sal,
como guinda de plata de esta cruel mentira.

Resucité de tu cárcel de amor imposible,
me llevé la culpa a la espalda,
el pesar en los pies, cansados de seguirte.

Hice las paces con quien fuiste
y me dejé ser sin ti una madrugada al mes.

Reinventé rascacielos en este nosotras sin vida.
en este hablarte en pasado,
sintiendo el pecho arder.

Conquisté el futuro que me prometiste;
aprendí a vivir sin tu guía,
sin tu inestimable apoyo en cada reto,
me hice de hielo por fuera y por dentro
porque pensé
que sólo contigo ardería...

Hoy anhelo el recuerdo de tu furia,
porque al fin comprendo tu última canción...
fue tu vida, por la mía.

Ahora viviré por ti en nuestros espejos,
para quererme en tus ojos
cada día.


lunes, 23 de septiembre de 2019

En renglones torcidos

Se me torcían los renglones siempre que intentaba dibujarte. Me temblaba la línea en tu boca, perdía definición tu mirada... se intensificaba tu ausencia en cada línea curva que el lápiz se negaba a trazar. Tu boceto se me escapaba entre los dedos, mientras tu pelo rebelde jugaba con las líneas difuminadas de mi memoria y me enredaba en el brillo de tu melena despeinada.

Al vaivén del tren que no cogiste, arrancaba las hojas de mi diario donde no podía dibujarte y con ellas resquebrajaba mi mente, perdiendo el matiz de tus lunares tímidos o la posición exacta de tu ceja levantada al mirar embelesada el cielo de algún parque atardeciendo.

Mis pinceles se trenzaron y no quisieron ya mojarse en el salitre de tu añoranza, pero su silueta aún me recuerda tus desvelos, abrazada a la almohada para no despertarme, sin saber que eras mi lienzo favorito, aunque nunca cupiste en un cuadro.

Ningún pintor sabrá jamás qué patrón esconde la paleta de tu risa, ¿cómo iba a descubrirlo yo, que solo te tuve unos meses en sueños y nueve años en la memoria?

No dejaste ningún rasguño que supiera a tus besos, ni una triste caricatura de tamaño carnet donde reposar la imagen que se coló en mi cristalino...

Tú que juraste dejar marcado tu reflejo en el espejo del salón, que tenías el don de aguantar en un cualquier cristal sin mácula mi verso.. Tú que prometiste quedarte y no faltar, siendo siempre la primera en la guarida, a la espera de esa visita que sabías que haría aunque dijera que hoy no...

Faltaste a todas tus promesas menos una, y es que no te encuentran mis bolígrafos y pinceles, no te describen mis líneas y no apareces ya entre renglones... Pero jamás dejarás París vacío de tu paso, porque cada luna llena que ilumina la Torre Eiffel, se posa en tu obra maestra y el mundo te contempla sin saberlo, te alaba sin mirarte y se hacen canciones de amor en tu penumbra.

Y me pregunto si fui la única a quien volviste loca o quedan aún artistas tratando de encontrarte entre los barrotes fríos de aquella ilusión óptica donde conseguiste hacer refugio en cada tormenta.



miércoles, 11 de septiembre de 2019

Volver

Volver, regresar, reencontrarse...
Desempolvar la rutina de lo que fue tu pasado
y notar que todo está igual
solo por un segundo.

Aunque sepas que hay algo que falta,
y su ausencia te grite en cada esquina.

Pese a ver que ya no hay vida
en el rincón que iluminabas
y sólo queda la sombra
del brillo que solía rebosar en tu refugio.

Saborear la vida que tenías,
antes de mirar tu vieja habitación
y admitir
que ya no es tu rincón del mundo.

Volver,
a veces simplemente volver,
empaparse de lo que dio forma a tus piezas,
es lo que te abre los ojos
para enfrentarte al vacío
y empezar a crear de la nada,
tu pedazo del todo.


lunes, 17 de junio de 2019

Sin editar - Hagamos cuentas

Jamás te conté
que aquellas constelaciones
eran solo nuestras,
que tu risa
era lo que unía mi mente a este mundo,
que me enseñaste a soñar,
a creer
y a crear...

Jamás te conté
que arranqué del diario
todas las hojas tristes "a-t"
(antes de ti),
que renombré el calendario
y ya no existe mes
entre octubre y diciembre.

Jamás te conté
que guardé tu sonrisa en mis lápices,
para reírte en cada verso.
Que el mar siempre sabrá a delirio,
que tatuaste mi mirada
con tus amaneceres eternos.

Jamás te conté
que fuimos tú y yo
y no hacían falta más nombres,
que sobraban los títulos
y nadie mira los créditos.

Jamás te conté.
Ese sí fue el mayor error cometido...
Aunque la historia,
no nos cabía en ningún libro,
te di por cierta
sin llegar a escribir el final del capítulo.


jueves, 6 de junio de 2019

You saw the magic

Hace un par de días subí Rusty Girl y es una poesía especial para mí, porque tiene canción (también en inglés), que escribí prácticamente a la vez. Por suerte para vuestros oídos, por aquí subo sólo la letra, que cantar no es lo mío. Espero que os guste =)


YOU SAW THE MAGIC
You saw on me the magic
You made me believe on it
You saw on me some power
You pushed me to believe on me

You were the one who gave me presence
Who made me be the one I am today
You taught me life was not always this easy
You saw on me the magic you believed in.

My asteroid was crashing
But you were there for me
No words, no tears, no judging
Two hearts bumping the same dream.

Feeling free on our disasters
Never giving up so quick
You the best mentor on my madness
I’ll always thank you a world for this

You were the one who gave me presence
Who made me be the one I am today
You taught me life was not always this easy
You saw on me the magic you believed in.

You’ve always been into warriors
Dragons worked better for me
So we made war on our canons
And we fought for our peace

Now we don’t really chat that often
We grew up separately
But don’t dare to think a minute
You cannot count on me.

You were the one who gave me presence
Who made me be the one I am today
You taught me life was not always this easy
You saw on me the magic you believed in.

You were the one who gave me presence
Who made me be the one I am today
You taught me life was not always this easy
You saw on me the magic you believed in...
You saw on me the magic you believed in
You saw on me the magic to believe on me


lunes, 19 de noviembre de 2018

Me pudo el miedo

Me pudo el miedo;
se perdió tu aliento.

En la orilla de este mar eterno, intento
recuperar el sueño que se diluyó en tu ausencia.

Nos robaron nuestros juegos sin malicia,
y la infancia no sobrevivió a este vuelo;
demasiadas turbulencias para salir a flote…
Mañana será otro día, sí,
pero en el mismo bote.

Me faltan fuerzas para escribir tu risa.
Sé que se la llevará una vez más la brisa
y volveremos a ser cenizas incendiaras,
desgarrando la mirada en plena huida,
dejando el rastro rojo-ira en la memoria y el presente
y derramando el alma sin barreras…
Cuando se bañe la luna en esta hoguera
ya no quedará París donde perderse.

Me arrodillaría de nuevo ante la sombra
de aquella noche fugaz en tu castillo.
Tú, que no creías en princesas
(ni llevando tu corona en la chistera),
despertaste la magia en tus pupilas
haciendo de cualquier rincón mi país de las maravillas.

Pero para ser tu Alicia, me faltaron agallas...


jueves, 13 de septiembre de 2018

Lo hice

Yo también lo hice,
como Pulgarcito
dejé el camino marcado...

Pero fui más lista;
en vez de ir dejando migas
fui cerrando cicatrices.


miércoles, 8 de agosto de 2018

Sinfonía

Ojalá mis manos.
Ojalá pudieran mis dedos rozar tus cicatrices
y sanar cada una de tus faltas.
Devolver el brillo a tus lunares,
o recorrer tus heridas con cuidado de enfermera.

Ojalá mis brazos.
Ojalá pudiera mi fuerza levantar tus sueños;
arroparte en un abrazo infinito,
acompañarte a lo más alto de la cima
y abrigar la noche codo a codo.

Ojalá mis labios.
Ojalá tuvieran mis palabras la respuesta
para contestar todas tus dudas
y devolverte la esperanza en cada verso.

Ojalá mis ojos.
Ojalá regalarte la forma en que te vimos,
encender el brillo que reinaba en tu mirada.
Llorar tus penas, secar tus lágrimas…

Ojalá tu risa.
Ojalá, tan sólo, volver a escuchar tu risa…
Que aún llevo grabada en mi piel
tu última sinfonía.

domingo, 14 de enero de 2018

Huellas borradas

Hoy vuelve la nostalgia
y solo quedan huellas
borradas en la nieve.

Tus suspiros rompen silencios eternos,
mis miradas traspasan fronteras prohibidas,
pero el lazo rojo del destino
no admite burdos nudos marineros…

Pobre el necio que cayó en la trampa,
ingenuo aquel que dio la vida
por un pasado más bien imperfecto.

Han pasado los años
y, de pronto, hoy descubro que jamás nos conocimos,
que nunca existió esa alma
a la que quise coserle la mía.

Hoy respiro tu ausencia con desgana,
acogiéndome a la ley del silencio,
para poder saborear los restos
de la musa maldita que nunca nos concedimos.


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